El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX no solo brilló por los ritmos latinos de Bad Bunny, sino también por la breve pero potente interpretación de Ricky Martin de “Lo que le pasó a Hawaii”.
La aparición de Martin vestido de blanco y sentado en una silla que evocaba la portada del álbum Debí Tirar Más Fotos, fue una declaración con mensaje social y emocional. La letra de esta canción, originalmente de Bad Bunny, utiliza a Hawái como metáfora para hablar de procesos de gentrificación, colonialismo, pérdida de identidad y desplazamiento de comunidades nativas.
¿Qué pasó con Hawái?
Históricamente, el archipiélago fue un reino independiente hasta finales del siglo XIX. En 1893, la monarquía hawaiana fue derrocada con el respaldo de empresarios estadounidenses, y años más tarde Hawái fue anexado por Estados Unidos. Este proceso marcó el inicio de una transformación profunda del territorio, su economía y su cultura.
Con el paso del tiempo, Hawái se convirtió en uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, pero ese crecimiento tuvo consecuencias: desplazamiento de comunidades nativas, encarecimiento de la vivienda, privatización de playas y pérdida del idioma y tradiciones locales. Muchas familias hawaianas se vieron obligadas a abandonar sus barrios ante el avance de intereses económicos externos.
Hoy, aunque es un estado estadounidense, persiste un debate sobre la soberanía cultural y el derecho de los pueblos originarios a conservar su tierra, su identidad y su forma de vida. Para muchos, Hawái representa un ejemplo de cómo un paraíso puede ser explotado hasta el punto de poner en riesgo a su propia gente.
La metáfora de Hawái en el mensaje de Ricky Martin durante el Super Bowl LX
La letra interpretada por Ricky Martin utiliza a Hawái como metáfora de advertencia. El mensaje es claro: no permitir que a otros territorios les ocurra lo mismo. Frases como
“Quieren quitarme el río y también la playa / Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya… / No sueltes la bandera ni olvides el lelolai / Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái”, reflejan el miedo a perder lo que históricamente ha pertenecido a la comunidad frente a la gentrificación, el turismo masivo y la inversión extranjera sin límites.
Este paralelismo conecta directamente con Puerto Rico, tierra natal de Bad Bunny y Ricky Martin, donde también existen debates sobre colonialismo moderno, desplazamiento de residentes y venta de terrenos a intereses externos. En ese sentido, Hawái se convierte en un espejo y en una advertencia para otras islas y comunidades del mundo.
Tras su actuación, Ricky Martin compartió en redes sociales que sentía un “tsunami de emociones” por formar parte de ese momento histórico junto a Bad Bunny y Lady Gaga, destacando el impacto cultural del espectáculo.











