En un movimiento audaz que resuena en la industria tecnológica y del entretenimiento, Nintendo of America ha presentado una demanda contra el gobierno de Estados Unidos.
Esta acción legal, anunciada el 6 de marzo de 2026, se centra en los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump, declarados inconstitucionales por la Corte Suprema.
¿Qué implica esta denuncia para Nintendo, los consumidores y el mercado global?
Antecedentes de los aranceles de Trump: De la guerra comercial a la Crisis Actual
Los aranceles de Trump han sido un pilar controvertido de su política económica desde su primera presidencia (2017-2021).
Enfocados en el proteccionismo para proteger la industria estadounidense y reducir el déficit comercial, estos gravámenes incluyeron tarifas del 25% al acero y 10% al aluminio en 2018, afectando a aliados como Canadá, México y la Unión Europea. La guerra comercial con China escaló con aranceles de hasta 25% en bienes por cientos de miles de millones de dólares.
En su segunda presidencia (desde 2025), Trump revivió estas medidas. En abril de 2025, impuso aranceles «recíprocos» del 10% o más, con énfasis en México y China para combatir el fentanilo.
Sin embargo, un tribunal federal los declaró ilegales en mayo de 2025 por extralimitación ejecutiva. La Corte Suprema confirmó esto en febrero de 2026, catalogándolos como inconstitucionales y generando un «terremoto geoeconómico».
A pesar de ello, Trump respondió con nuevos aranceles globales del 15% en febrero de 2026, beneficiando temporalmente a sectores locales pero perjudicando a consumidores y exportadores.
Nintendo, como muchas empresas, ha sufrido estos impactos. La producción de consolas como la Switch 2 en Vietnam y China se vio complicada, generando retrasos y pérdidas bursátiles de $14 mil millones.
El enfoque de la denuncia de Nintendo: Una batalla legal por reembolsos y justicia
La demanda de Nintendo se presentó hoy en la Corte de Comercio Internacional de EE.UU. contra el Departamento del Tesoro, Seguridad Nacional y Aduanas.
El enfoque principal es argumentar que los aranceles impuestos desde febrero de 2025 bajo la Ley Internacional de Poderes Económicos de Emergencia (IEEPA) son ilegales, basándose en el fallo de la Corte Suprema del 20 de febrero de 2026.
Nintendo exige un reembolso total con intereses de los miles de millones de dólares pagados en aranceles. El gobierno recaudó $166 mil millones en total de estas tarifas, y Nintendo forma parte de más de 1,000 empresas (incluyendo Costco y FedEx) que buscan devoluciones similares.
En un comunicado escueto, Nintendo confirmó: «Presentamos la queja, nada más que agregar».
Este enfoque legal no solo busca compensación financiera, sino que cuestiona la autoridad ejecutiva de Trump para imponer aranceles sin aprobación congressional. Expertos como Richard Wolff destacan que esto podría limitar futuras políticas proteccionistas, beneficiando a industrias dependientes de importaciones como la de videojuegos.
Claves de la Estrategia Legal de Nintendo
– Base Constitucional: Invocan el fallo SCOTUS para declarar los aranceles nulos.
– Impacto Económico: Argumentan pérdidas directas, como el retraso en preórdenes de Switch 2 en abril de 2025 debido a aranceles del 24% a Japón y 125% a China.
– Política de Precios:
El presidente Shuntaro Furukawa ha enfatizado que Nintendo reconoce los aranceles como costos, repercutiéndolos en precios globales, pero la demanda podría permitir reducciones si se gana.
Impacto en la industria del gaming y los consumidores
Para los gamers en México y EU, esta demanda podría traducirse en precios más bajos para consolas y accesorios. La Switch 2, lanzada en junio de 2025 durante una pausa de 90 días en aranceles, mantuvo su precio en $449.99 USD, pero accesorios subieron. Si Nintendo gana (lo cual es probable, dado el precedente SCOTUS), podrían bajar precios, beneficiando a mercados como el mexicano, donde los aranceles indirectos encarecen importaciones.
En un contexto más amplio, la denuncia resalta la oposición histórica de Nintendo a estos aranceles. En 2019, junto a Sony y Microsoft, se opusieron públicamente a tarifas sobre productos chinos. Furukawa advirtió en mayo de 2025 que aranceles en comida reducirían el presupuesto para consolas.
Analistas como Marcelo Giugale señalan ganadores (industrias locales) y perdedores (consumidores), pero la demanda de Nintendo podría inclinar la balanza hacia una comercio más libre.











