En un acto de solidaridad, estudiantes de la Escuela de la Cruz Roja Mexicana se unieron este viernes a las protestas universitarias en Morelos, marchando por las calles de Cuernavaca para exigir justicia por los feminicidios de Kimberly Joselín Ramos Beltrán y Karol Toledo Gómez, alumnas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
La movilización, convocada por alumnos de la Licenciatura en Enfermería y otras carreras de la Cruz Roja, partió alrededor de las 8:00 horas desde la sede de la institución en la colonia Volcanes (Zona de Salud).
El contingente avanzó por la avenida Plan de Ayala, generando un cierre temporal de vialidades en ambos sentidos, especialmente a la altura del IMSS y la Glorieta de la Luna.
La marcha culminó cerca de las 10:00 horas, con una parada simbólica en la Facultad de Nutrición de la UAEM, donde depositaron flores y realizaron un minuto de silencio.
Contexto de la protesta: Un grito colectivo por «¡Ni una Más!»
Esta acción se enmarca en el 5 día consecutivo de manifestaciones tras la ola de violencia que ha sacudido a la comunidad universitaria morelense:
– Kimberly Joselín Ramos Beltrán desapareció el 20 de febrero y fue hallada sin vida días después.
– Karol Toledo Gómez desapareció el 2 de marzo y también fue localizada sin vida poco tiempo después.
– Aunque Alondra María Stephanye Contreras Galarza (estudiante de Nutrición) fue localizada con vida este mismo día, la indignación persiste por la inseguridad generalizada.
Los manifestantes, muchos vestidos con uniformes blancos o portando cartulinas con consignas como «¡Justicia para Kimberly y Karol!», «¡Nos faltan nuestras compañeras!» y «¡Basta de violencia contra las mujeres!», destacaron la importancia de que el sector salud —futuros enfermeros, médicos y nutriólogos— se una a la causa.
Invitaron explícitamente a estudiantes de facultades como Medicina, Nutrición, Enfermería y Comunicación a sumarse, reforzando el mensaje de que la violencia de género afecta a toda la sociedad.
Impacto Vial y Medidas de Seguridad
La marcha provocó afectaciones en el tráfico de Cuernavaca, con bloqueos intermitentes en avenidas clave como Plan de Ayala y Morelos. Autoridades recomendaron usar vías alternas y pidieron paciencia a los conductores.
A pesar de la tensión por denuncias previas de amenazas anónimas contra estudiantes («por cada facultad que tomen, desaparecerá una mujer»), la protesta se mantuvo pacífica y organizada.











