Un jurado federal en Estados Unidos concluyó que Live Nation Entertainment, junto con su filial Ticketmaster, operaron como un monopolio ilegal dentro del mercado de venta de entradas para conciertos y eventos en vivo.
El veredicto que determina que Live Nation y Ticketmaster sí actuaron como un monopolio ilegal
El veredicto se dio tras cinco semanas de juicio en un tribunal de Manhattan, donde autoridades federales y más de 30 estados acusaron a ambas compañías de controlar de forma excesiva la industria, limitando la competencia y afectando directamente a los consumidores.
Durante el proceso, se expuso que Live Nation, que también se encarga de la promoción de conciertos y operación de recintos, habría utilizado su posición para obligar a estadios y organizadores a trabajar con Ticketmaster, dejando fuera a otras empresas del sector.
Este control del mercado habría permitido a la compañía manejar gran parte de la venta de boletos en Estados Unidos, con cifras cercanas al 80% del mercado y, según los demandantes, influir en el aumento de precios y cargos adicionales para los usuarios.
En un comunicado emitido hoy, el fiscal general de California, Rob Bonta, calificó el veredicto como “una victoria histórica y rotunda para los artistas, los fans y los locales que los apoyan”.
“Ante la menguante aplicación de las leyes antimonopolio por parte de la administración Trump, este veredicto demuestra hasta dónde pueden llegar los estados para proteger a nuestros residentes de las grandes corporaciones que utilizan su poder para aumentar ilegalmente los precios y estafar a los estadounidenses”, dijo Bonta.
Una larga disputa legal
La demanda original fue presentada en 2024 por el Departamento de Justicia de EE. UU. junto con decenas de estados, señalando que la empresa había consolidado un modelo que abarcaba desde la promoción de artistas hasta la venta de entradas, dificultando la entrada de nuevos competidores.
Aunque en marzo de 2026 se anunció un acuerdo parcial con el gobierno, varios estados decidieron continuar el juicio al considerar que dicho pacto no resolvía de fondo el problema del monopolio.
El pacto incluye cambios en la forma en que opera la compañía. Entre ellos destacan límites a los contratos de exclusividad con recintos, la apertura de su tecnología para que otras plataformas puedan vender entradas y la prohibición de tomar represalias contra venues que trabajen con servicios rivales.
Live Nation evita ruptura con Ticketmaster tras acuerdo con el Departamento de Justicia de EE. UU.
Tras la decisión del jurado, ahora será un juez quien determine las sanciones correspondientes, que podrían incluir multas millonarias, compensaciones a consumidores e incluso cambios estructurales en la empresa
Por su parte, Live Nation ha rechazado las acusaciones y sostiene que su éxito se debe a la calidad de sus servicios, no a prácticas ilegales










