El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha regresado este jueves 17 de septiembre de 2026 a la red social X (antes Twitter) después de más de 26 meses sin publicar.
Con un escueto pero contundente mensaje —“I’m back”— ha puesto fin a su silencio mediático desde que recuperó la libertad en junio de 2024.
El regreso de Assange a X: qué ha pasado hoy
Assange publicó el mensaje citando un post de la cuenta oficial de WikiLeaks que incluye una fotografía reciente suya en las calles del centro de Sídney (Australia). En la imagen se le ve señalando un mural con su rostro.
El post ha generado un fuerte impacto: en pocas horas superó varios millones de visualizaciones y decenas de miles de “me gusta”.
Su esposa, Stella Assange, confirmó de inmediato la autenticidad de la cuenta y anticipó novedades:
“¡La cuenta oficial de Julian está de vuelta! ¡Más noticias la próxima semana!”
Contexto: de Belmarsh a Sídney
Julian Assange fue liberado en junio de 2024 tras alcanzar un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Se declaró culpable de un cargo de conspiración para obtener y divulgar documentos clasificados y se le contó como tiempo cumplido los cinco años que pasó en la prisión de alta seguridad de Belmarsh (Londres).
Desde su llegada a Australia, Assange había mantenido un perfil extremadamente bajo. Su esposa había pedido privacidad para que se recuperara del largo periodo de reclusión (siete años en la embajada de Ecuador y cinco en prisión).
¿Qué significa el regreso de Assange a X?
Aunque el mensaje es breve, su reaparición genera expectativas. Muchos seguidores interpretan el “I’m back” como el posible inicio de una nueva etapa pública, ya sea con comentarios sobre actualidad, defensa de la libertad de prensa o incluso nuevas filtraciones de WikiLeaks.
Por el momento no se ha revelado el contenido de las “novedades” que Stella Assange anunció para la próxima semana.
Reacciones y polarización
Como suele ocurrir con Assange, las reacciones han sido muy divididas: miles de mensajes de bienvenida y apoyo a su labor periodística, pero también críticas y ataques. El caso del fundador de WikiLeaks sigue siendo uno de los más polarizantes de las últimas décadas en materia de libertad de información y seguridad nacional.









