Todo parece indicar que Guillermo Ochoa sería convocado para disputar la Copa del Mundo 2026 y no solo eso, sino que este se retiraría de la Selección Mexicana después del torneo y pondría punto final a su carrera próximamente.
Recientemente el periodista Mauricio Ymay entrevistó a Guillermo Ochoa para TUDN, donde el arquero habló de su actual etapa en el AEL Limassol de Chipre, su posible convocatoria al Mundial 2026 y su retiro del fútbol profesional.
En búsqueda de su sexto mundial
Ante la oportunidad de disputar su sexto mundial, Ochoa comentó que está preparando en caso de ser convocado y que sabe lo que es competir en un torneo de este calibre. Pero también dejó en claro que no tendría problema si no es tomado en cuenta.
«Si me toca jugar estoy listo, voy a estar listo. Y si no me toca jugar también voy a estar listo, no pasa nada. Es normal, es otra etapa de mi vida y lo entendería perfectamente».
Javier Aguirre y la FMF tiene como fecha límite el 1 de junio para presentar a la FIFA la convocatoria definitiva de la Selección Mexicana. Raúl Rangel y Carlos Acevedo ya fueron seleccionados por el «Vasco» para disputar el mundial, quedando disponible un solo cupo de portero.
Ante la lesión de Luis Ángel Malagón y que solo falta anunciar a los convocados que juegan fuera de la Liga MX, Guillermo Ochoa se posiciona como claro candidato a asistir a la Copa del Mundo con México. De concretarse, se convertiría en el primer jugador en disputar seis mundiales, compartiendo el récord con Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Ochoa confirma retiro de la Selección Mexicana y reflexiona sobre su carrera
Durante la misma entrevista Ymay cuestionó a Ochoa sobre si su final con la Selección Mexicana era un hecho, a lo cual el arquero respondió que sí. También se le preguntó sobre su retiro del fútbol, a lo cual Ochoa contestó con un «veremos» y reflexionó sobre poner fin a más de dos décadas de carrera.
«Es difícil, sin duda. Pero en mi caso creo que no es va a ser tan difícil porque lo he disfrutado muchos años, mucho tiempo. Llega un punto en el que tú cabeza y tú cuerpo te dicen “lo hemos dejado todo”. Te vas tranquilo, y ese va a ser mi caso, el irte tranquilo. Y mi cabeza, mi cuerpo, mi familia y mi gente están preparados».











