El conductor y comediante Jimmy Kimmel rompió el silencio tras la controversia generada por un comentario sobre Melania Trump, el cual provocó que Donald Trump solicitara su despido de la televisión.
Durante su programa, el presentador defendió su chiste, en el que describió a la primera dama con un “aire de viuda en espera”, y aseguró que se trató de humor satírico, no de un mensaje violento. Según explicó, la broma hacía referencia a la diferencia de edad con Donald Trump y al estilo serio de la pareja, descartando cualquier intención de incitar daño.
Kimmel fue enfático al señalar que “de ninguna manera” su comentario debía interpretarse como un llamado a la violencia, luego de que la primera dama lo calificara como “retórica de odio” en sus redes sociales.
La polémica escaló cuando tanto Melania como Donald Trump pidieron a la cadena ABC tomar medidas contra el conductor, incluso sugiriendo su despido. En respuesta, el comediante ironizó sobre la situación en su monólogo, manteniendo su postura de que el humor político forma parte de la libertad de expresión.
Además, Kimmel reiteró su rechazo a la violencia y pidió bajar el tono del discurso público, señalando que los líderes también deben dar ejemplo en ese sentido.
El conflicto surge en un contexto particularmente sensible, luego de un incidente violento ocurrido durante la cena de corresponsales en la Casa Blanca, lo que intensificó el debate sobre los límites del humor político y su impacto en la opinión pública.











