El Congreso de la Ciudad de México aprobó la iniciativa de reforma a la Ley de Cultura Cívica que permitirá sancionar con hasta 36 horas de arresto a quienes obstruyan o utilicen indebidamente el espacio público sin autorización, incluyendo a las personas conocidas como “viene viene” o franeleros.
Con 54 votos a favor y ninguno en contra, la reforma prohíbe apartar lugares con cubetas u otros objetos y cobrar por estacionarse en vía pública en la capital mexicana.
Los legisladores manifestaron que las calles le corresponden al “pueblo” por lo que argumentaron que la medida busca recuperar el espacio público.
“Lo que es del pueblo no se aparta, no se cobra, no se vende, no se renta. Todos hemos vivido la misma escena: cubetas piedras y cadenas apartando lugares como si fuera propiedad privada. Ciudadanos pagando por estacionarse en lo que ya les pertenece”, expresó el morenista Pedro Haces Lago.
Aseguraron que, a través de esta regulación, se está garantizando la libertad de tránsito y que, además, se están ofreciendo alternativas para quienes ejercen esta actividad económica. No obstante, no detallaron cuales.
La diputada perredista, Nora del Carmen Barba manifestó que la reforma no es un acto punitivo o aislado, sino una respuesta a prácticas que han crecido sin control y que representan riesgos directos para la ciudadanía.
Destacó que la ocupación de la vía pública motiva al aumento de delitos como la extorsión.
«La obstrucción de pasos peatonales, bloqueo de accesos de emergencia; la invasión al tránsito seguro y en general, el uso individuo del espacio que es de todas y todos se trata de infracciones especiales… no para criminalizar la economía popular ni las expresiones culturales, sino para establecer límites claros cuando la ocupación de la vía pública ponga en riesgo la seguridad ciudadana como la extorsión», Nora del Carmen Barba.
Cabe recordar que la propuesta fue realizada por la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, en junio.











