El acuerdo fiscal entre Ricardo Salinas Pliego y el SAT culminó con un pago total de 32,132 millones de pesos, una inyección directa a las finanzas públicas en un año clave para la inversión en infraestructura.
Aunque representa solo el 0.3% del gasto neto federal y alrededor del 2.5% de la inversión pública total (1.26 billones de pesos en 2026), esta cantidad equivale a una porción significativa de proyectos estratégicos del gobierno de Claudia Sheinbaum, especialmente en el rescate de los trenes de pasajeros.
En el PEF 2026 los «nuevos trenes» reciben 104,576 millones de pesos para avanzar en corredores clave del Bajío, Centro y Norte del país.
¿Qué obras 2026 se podrían financiar con dinero de los impuestos de Ricardo Salinas?
Con los 32 mil mdp del pago de Grupo Salinas, se podrían cubrir o acelerar obras concretas sin alterar el equilibrio fiscal general. Aquí los ejemplos más realistas y directos:
1. Trenes de Pasajeros: El rubro que más beneficiaría
Los nuevos proyectos ferroviarios son prioridad en el Plan México y absorben cerca del 19.5% de los recursos prioritarios de inversión. Los 32 mil mdp superarían el presupuesto anual de varios tramos importantes:
– Tren Irapuato-Guadalajara (presupuesto 2026: 12,506 mdp): Se financiaría completamente este corredor que conecta el Bajío industrial con el occidente, beneficiando a millones en zonas productivas y generando empleo en construcción y operación.
– Tren México-Querétaro (presupuesto 2026: 10,492 mdp): Cubriría más del 100% de la partida anual, acelerando la conexión rápida entre la capital y el Bajío (tiempos de viaje reducidos a 1 hora 40 min en tramos clave).
– Tren Querétaro-Irapuato (presupuesto 2026: 9,344 mdp): Financiaría prácticamente todo el tramo (incluyendo avances ya licitados, como el primer segmento adjudicado a Mota-Engil por 6 mil 579 millones de pesos.
Combinación realista con los 32 mil mdp:
Cubrir íntegramente el Irapuato-Guadalajara más Querétaro-Irapuato + una parte sustancial del México-Querétaro (suma aproximada de sus partidas 2026: 32 mil millones de pesos.
Esto impulsaría el corredor central del país, conectando CDMX con Querétaro, Guanajuato y Jalisco, y apoyando la movilidad sostenible y el nearshoring.
Otras obras viables con esta suma
– Carreteras y caminos prioritarios (presupuesto 2026: 27,720 mdp): Los 32 mil mdp superarían la asignación anual completa, permitiendo acelerar mantenimiento de la red federal (44 mil km programados), ampliaciones viales o reconstrucción en zonas afectadas (ej. Veracruz post-desastres, con paquetes de ~20 mil mdp entre 2026-2027).
– Proyectos hídricos (Conagua y obras de agua potable/drenaje): El presupuesto para infraestructura hídrica prioritaria ronda los 20-37 mil mdp anuales.
Con 32 mil mdp se podrían financiar varios proyectos estratégicos del Plan México, como plantas de tratamiento, presas o acueductos en regiones de estrés hídrico (Baja California, Sonora o Guanajuato).
– Energía (CFE) (presupuesto 2026: 61,091 mdp): Una porción para nuevas centrales de ciclo combinado, fotovoltaicas o transmisión («carreteras de la electricidad»), aunque PEMEX absorbe más recursos prioritarios (46%).
Impacto general y contexto
Esta suma no revolucionaría el presupuesto (PEMEX recibe 247 mil mdp en prioritarios), pero sí permitiría un impulso concreto en conectividad ferroviaria, alineado con la meta de rescatar el tren de pasajeros y generar empleos (miles directos en construcción).
El gobierno ha enfatizado que estos recursos fortalecen el Estado de derecho y la equidad fiscal, sin persecución política, como se vio en el cierre del litigio con Grupo Salinas.











