El Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) fue un fideicomiso creado en 1996 durante el gobierno de Ernesto Zedillo para atender emergencias por fenómenos naturales como huracanes, sismos o inundaciones.
Su objetivo era proporcionar recursos rápidos a entidades federativas y dependencias públicas para la rehabilitación de infraestructuras y apoyo a damnificados, mediante declaratorias de emergencia emitidas por la Secretaría de Gobernación (Segob).
Sin embargo, en 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) impulsó su extinción como parte de una reforma que eliminó 109 fideicomisos públicos, argumentando combate a la corrupción y mayor transparencia en el gasto público.
Las lluvias torrenciales registradas del 6 al 9 de octubre en Veracruz, Puebla e Hidalgo han dejado un saldo devastador de 63 personas fallecidas y 65 desaparecidas, según la última actualización de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC).
También se reportan cientos de millones en afectaciones en vivienda, carreteras e infraestructura en estos estados.
Esta mañana la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que responder sobre la desaparición del FONDEN durante la conferencia mañanera.
Razones principales de la desaparición del FONDEN
AMLO justificó la decisión en múltiples conferencias matutinas, calificando al FONDEN como una herramienta ineficiente y propensa al mal uso de recursos.
Aquí las causas clave:
1. Corrupción y desvío de fondos: El presidente lo describió como un «barril sin fondo» o «caja chica millonaria» de funcionarios, donde se robaban miles de millones de pesos en cada emergencia. Por ejemplo, en sexenios anteriores, se compraban insumos como catres, láminas de zinc o víveres a precios inflados sin licitaciones, beneficiando a proveedores preferidos de la Segob.
2. Falta de transparencia y opacidad: El fideicomiso permitía un manejo discrecional de recursos, sin rendición de cuentas efectiva. AMLO señaló que los apoyos no llegaban realmente a los damnificados, sino que se destinaban a «jugosos negocios» de políticos y empresarios cercanos al gobierno.
Antes de su extinción, el FONDEN acumulaba deudas por 13 mil 123 millones de pesos (tras sismos y huracanes de 2017), con solo 4 mil 911 millones en activos.
3. Centralización del gasto público: La desaparición oficializó el 28 de julio de 2021 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), vía la Secretaría de Hacienda (SHCP). Ahora, los recursos se asignan directamente del Presupuesto de Egresos de la Federación, coordinados por dependencias como Protección Civil, Sedena y Semar, bajo planes como el DN-III-E.
Esto, según AMLO, permite una atención «mejor que nunca» mediante censos directos y entrega ilimitada de fondos, sin intermediarios corruptos.
Sube a 63 las personas fallecidas por lluvias en México: hay 65 desaparecidos
Contexto y críticas a la decisión
La extinción del FONDEN se enmarcó en la política de austeridad republicana de la 4T, que prioriza el uso eficiente del presupuesto federal.
Tras eventos como el huracán Otis en Guerrero (2023), la oposición ha criticado la medida, argumentando que ralentiza la respuesta ante desastres al eliminar un fondo dedicado y rápido. AMLO responde que el dinero sigue fluyendo (ej. 18 mil millones de pesos presupuestados para 2023 en emergencias) y que el problema real era la corrupción previa, no la falta de recursos.
En resumen, López Obrador desapareció el FONDEN para erradicar la corrupción y transparentar el manejo de fondos públicos, centralizando la atención de desastres en el gobierno federal.
Esta decisión genera debate: ¿combate la ineficiencia o complica la ayuda inmediata? Si buscas más sobre gestión de riesgos en México o alternativas al FONDEN, ¡explora temas relacionados como la Ley General de Gestión Integral de Riesgos!











