La llegada de un avión militar Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos al Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México, generó especulaciones y críticas en redes sociales y la oposición política.
Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este lunes durante su conferencia matutina que el vuelo fue autorizado desde octubre de 2025 y responde exclusivamente a actividades de capacitación bilateral, sin implicar el ingreso de tropas extranjeras.
El Gabinete de Seguridad Nacional confirmó el domingo que la aeronave Lockheed Martin C-130J Super Hercules, procedente de la base militar Dyess en Abilene, Texas, aterrizó el sábado 17 de enero alrededor de las 14:46 horas.
Según datos de plataformas como Flightradar24, el avión regresó a territorio estadounidense el domingo por la mañana, con destino inicial a Brownsville, Texas.
¿Por qué no se requirió autorización del Senado?
En la mañanera de hoy, la mandataria explicó que el aterrizaje no requería consulta al Senado de la República porque, de acuerdo con el artículo 76 fracción III de la Constitución, dicha aprobación solo aplica para el ingreso de tropas extranjeras.
“No tendría por qué haberse consultado al Senado, no venían tropas de Estados Unidos. Es una autorización que se dio desde octubre del año pasado y tenía que ver con un asunto de capacitación. Ya han entrado en otras ocasiones. No es algo excepcional”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta enfatizó que se trata de un acuerdo de cooperación bilateral en materia de seguridad, enmarcado en protocolos establecidos entre México y Estados Unidos.
La controversia: exigencias de la oposición
La oposición, principalmente Movimiento Ciudadano (MC) cuestionó la transparencia del gobierno.
El coordinador de la bancada en el Senado, Clemente Castañeda, exigió explicaciones inmediatas y vinculó el vuelo con una solicitud pendiente enviada por el Ejecutivo en diciembre de 2025.
Dicha petición pedía autorización para el ingreso de personal de los Navy SEALs y el 7mo Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de EE.UU., con un aterrizaje similar programado en Toluca el 12 de enero.
Aunque esa sesión fue cancelada, MC insiste en que cualquier presencia militar extranjera —incluso para capacitación— debe pasar por el filtro legislativo.
Contexto de la cooperación México-EU
Este tipo de intercambios no son nuevos. México y Estados Unidos mantienen programas conjuntos de capacitación en temas de seguridad, combate al narcotráfico y desastres naturales.
El gobierno federal subraya que todas las operaciones se realizan con pleno respeto a la soberanía nacional y bajo estrictos protocolos. Hasta el momento, no se han anunciado acciones legislativas formales ni investigaciones, aunque el tema podría escalar en las próximas sesiones del Senado.
La presidenta Sheinbaum cerró su intervención reafirmando que “en territorio nacional no hay nada” relacionado con maniobras militares extraordinarias de EU, diferenciando claramente este vuelo autorizado de otras alertas aéreas emitidas por la FAA en días recientes sobre espacios internacionales en el Pacífico.
El incidente refleja las tensiones recurrentes en torno a la soberanía y la cooperación bilateral, pero por ahora el gobierno lo enmarca como una operación rutinaria y transparente.










