A casi 30 años de la muerte de la princesa Diana, su hermano, Charles Spencer, volvió a poner a la familia real británica de cabeza con “El canto del cisne: Diana, mi hermana” (Swan Song: Diana, My Sister), un libro en el que comparte recuerdos personales y algunas de las revelaciones más delicadas sobre Lady Di, su matrimonio con Carlos III y los días posteriores a su muerte.
El libro, publicado el pasado 22 de septiembre, ha provocado una reacción poco habitual de Buckingham Palace debido a las acusaciones que Spencer hace sobre el entonces príncipe Carlos. El monarca cuestionó públicamente el relato de su excuñado, señalando que el dolor por la pérdida de una hermana puede influir en los recuerdos y en la manera de interpretar los acontecimientos ocurridos décadas atrás.
«El objetivo de este libro es contar la verdad sobre Diana desde la perspectiva de su hermano, tal como intenté hacer cuando hablé en su funeral», dijo Spencer cuando se anunció el libro
“Nos olvidaremos muy pronto de ella”: el aparente comentario del rey Carlos III que hizo viral el libro de Charles Spencer sobre su hermana la princesa Diana
Una de las declaraciones que más polémica ha generado es el supuesto comentario que Carlos habría hecho a Spencer poco antes del funeral de Diana en 1997.
De acuerdo con el relato del conde, ambos tuvieron una fuerte discusión sobre la decisión de que Guillermo y Enrique, que entonces tenían 15 y 12 años, caminaran detrás del féretro de su madre durante el cortejo fúnebre.
Spencer asegura que se opuso porque consideraba que Diana jamás habría querido que sus hijos atravesaran una situación tan dolorosa. Según su versión, durante la discusión Carlos le habría respondido: “Nos olvidaremos muy pronto de ella”.
Buckingham Palace respondió de manera inusual a estas afirmaciones en un comunicado a la BBC y sostuvo que el duelo puede afectar la memoria y el juicio de una persona, una respuesta que convirtió el libro en un nuevo episodio de tensión entre los Spencer y la Casa Real.
Spencer asegura que Carlos sonaba “como si le hubiera tocado la lotería”
Otra de las escenas más polémicas ocurre justo después de la muerte de Diana en París.
Spencer recuerda que recibió llamadas de familiares y amigos que estaban devastados por la noticia, pero asegura que la conversación telefónica con el entonces príncipe Carlos le produjo una impresión completamente distinta.
En sus memorias, describe que Carlos sonaba “eufórico, como si le hubiera tocado la lotería”. Spencer incluso plantea que el entonces príncipe pudo haber pensado que la muerte de Diana le permitiría casarse con Camila Parker Bowles, aunque posteriormente reconoció que no podía saber con certeza qué pasaba por la mente de su excuñado.
Diana habría pensado en cancelar su boda
El libro también recupera una versión sobre los días previos a la boda de Diana y Carlos.
Spencer cuenta que su hermana comenzó a tener dudas después de descubrir una pulsera que Carlos había comprado para Camila. Posteriormente, tras sentirse ignorada por su prometido en una celebración familiar, Diana habría acudido con su padre para decirle que no podía casarse con un hombre que, según ella, no la amaba.
De acuerdo con Spencer, su padre consideró que cancelar el enlace era prácticamente imposible debido a la magnitud del compromiso. Diana terminó casándose con Carlos en 1981.
“Mi marido está enamorado de su ayuda de cámara”
Entre los pasajes más sorprendentes aparece también una conversación que Spencer asegura haber tenido con Diana cuando ella ya contemplaba divorciarse.
Según el conde, su hermana le explicó que su esposo estaba enamorado de un miembro de su personal. Spencer recuerda que Diana le habría dicho: “Mi marido está enamorado de su ayuda de cámara”.
El hermano de Diana aclara que nunca supo a quién se refería ni por qué ella tenía esa percepción, y reconoció que en aquel momento le pareció una afirmación improbable. La frase, sin embargo, quedó registrada en sus memorias como parte de lo que Diana supuestamente le contó.
El título de “Su Alteza Real” que Diana pudo recuperar
Otro episodio relacionado con la familia real ocurrió después de la muerte de la princesa.
Spencer asegura que la reina Isabel II le hizo llegar, a través de su secretario privado, una propuesta para devolverle a Diana de manera póstuma el tratamiento de “Su Alteza Real”, que había perdido después de su divorcio de Carlos.
El conde rechazó la propuesta porque consideró que, después de su muerte, el gesto llegaba demasiado tarde. Con el paso de los años, Spencer reconoce que llegó a preguntarse si Guillermo y Enrique podrían haber valorado ese reconocimiento para su madre.
Los problemas legales del libro de Charles Spencer
El periodista Piers Morgan anunció acciones legales contra Spencer después de que el libro lo señalara como responsable de la publicación de unas fotografías de Diana tomadas mientras hacía ejercicio en un gimnasio.
Morgan sostiene que esa afirmación es incorrecta porque las imágenes aparecieron en el Sunday Mirror en 1993, cuando él todavía trabajaba para The Sun y dos años antes de convertirse en editor del Daily Mirror. Spencer posteriormente se disculpó por ese dato, aunque Morgan mantiene su intención de emprender acciones legales.









