El nuevo libro de Charles Spencer, hermano de la princesa Diana, ha provocado una inesperada tensión alrededor de la familia real británica, y aunque el príncipe William y el príncipe Harry han evitado pronunciarse públicamente sobre las revelaciones, el rey Carlos III sí respondió, a través del Palacio de Buckingham, a algunas de las acusaciones más delicadas de las memorias.
La publicación de Swan Song: Diana, My Sister, conocido en español como El canto del cisne: Diana, mi hermana, llegó a las librerías el 22 de septiembre y recupera los recuerdos de Spencer sobre los últimos años de vida de Diana, su matrimonio con Carlos y los acontecimientos posteriores a su muerte en 1997.
Las reacciones de la familia real británica al libro sobre Diana
William y Harry prefieren no hablar
Los hijos de Diana fueron cuestionados por separado sobre el libro durante apariciones públicas en Londres. Sin embargo, tanto William como Harry decidieron no responder a las preguntas de los periodistas sobre las memorias de su tío.
Antes del lanzamiento, Spencer había asegurado que informó a ambos hermanos sobre el proyecto al mismo tiempo. De acuerdo con declaraciones recogidas por PEOPLE, el conde señaló que Harry estaba “completamente de acuerdo” con la publicación.
El silencio de ambos contrasta con el impacto personal que el libro tiene sobre ellos, ya que Spencer describe algunos de los momentos más dolorosos de su infancia, incluido el día en que tuvieron que caminar detrás del féretro de su madre durante el funeral de Diana.
El Palacio responde a las acusaciones contra Carlos
La reacción más contundente llegó desde Buckingham Palace después de que se conocieran algunos fragmentos del libro.
Spencer asegura que, poco después de la muerte de Diana, tuvo una conversación con el entonces príncipe Carlos relacionada con los preparativos del funeral. Según su versión, durante la discusión Carlos habría pronunciado una frase en la que aseguraba que pronto olvidarían a Diana. El hermano de la princesa también describe al entonces heredero como aparentemente eufórico durante otra conversación posterior a la muerte de su exesposa.
El Palacio de Buckingham respondió que, aunque normalmente no comenta libros, el rey considera que el dolor provocado por la pérdida de una hermana puede afectar los recuerdos, el juicio y la manera en que se interpretan acontecimientos ocurridos muchos años atrás.
«Aunque no comentamos sobre los libros por principio, Su Majestad es consciente de que el dolor del duelo fraternal puede nublar la razón, afectar el juicio y la memoria de los colores de formas que otros no reconocen, incluso muchos años después de tal pérdida.»
La respuesta fue considerada poco habitual debido a que la familia real suele evitar entrar públicamente en este tipo de disputas relacionadas con libros y testimonios personales.
Spencer mantiene su versión
A pesar de la respuesta del Palacio, Charles Spencer ha defendido sus recuerdos y explicó que decidió incluir estos episodios porque considera que forman una parte fundamental de su historia sobre Diana.
En entrevistas recientes, el conde también ha dicho que su intención era dejar por escrito su propia versión de los acontecimientos y evitar que el recuerdo de su hermana quedara únicamente en manos de relatos que, según él, contienen errores o interpretaciones que no comparte.
El libro también aborda la relación de Diana con la prensa, el impacto de su muerte en William y Harry y la manera en que Spencer considera que la familia real manejó algunos de los momentos posteriores a la tragedia.









