Lo que comenzó como una hazaña millonaria terminó convertido en un nuevo escándalo para Logan Paul, pues el influencer y luchador fue acusado de presunta estafa tras vender su famosa carta Pokémon “Pikachu Illustrator” por más de 16 millones de dólares.
La carta, considerada una de las piezas más raras del juego de cartas coleccionables y con una calificación “PSA 10” que certifica su estado casi perfecto, fue puesta a la venta en una puja organizada por la casa Goldin Auctions. El comprador fue AJ Scaramucci, inversionista destacado y socio director de una firma de capital global por 16.492.000 dólares, un precio récord establecido en una subasta pública que rompió marcas históricas.
¿Por qué acusan a Logan Paul de estafa tras vender su carta Pokémon?
Aunque la venta se celebró en grande e incluso fue reconocida por Guinness World Records como la carta coleccionable más cara jamás vendida en subasta, no todo fue positivo.
El motivo: Paul había ofrecido anteriormente una “posesión fraccionada” de la misma carta en una plataforma digital llamada Liquid Marketplace en 2022. En teoría, mediante ese sistema los usuarios podían adquirir pequeñas participaciones de la carta como si se tratara de acciones o tokens.
Pero aquí empezaron los problemas…
Según varios inversionistas y comentarios en redes, quienes compraron fracciones esperaban obtener ganancias cuando el activo se revalorizara. Dado que la carta se vendió por más de 16 millones de dólares, esas participaciones, en teoría, habrían generado rendimientos importantes.
Usuarios aseguran que no recibieron ganancias
Las acusaciones señalan que, aunque Paul recompró esas pequeñas participaciones en 2024 al mismo precio que habían sido vendidas originalmente (unos 270 000 dólares en total), muchos de los inversionistas nunca vieron regresar su dinero ni recibieron beneficios extra, ni siquiera cercanos a lo que la carta realmente valió en la subasta.
La situación ha derivado además en señalamientos legales. La Comisión de Valores de Ontario (Canadá) presentó acusaciones contra Liquid Marketplace por presuntas violaciones de leyes de valores y actividades financieras relacionadas con la venta fraccionada de activos, aunque Paul no aparece como demandado directamente en esos procedimientos.
Por su parte, Paul ha defendido su actuación en redes, asegurando que la plataforma enfrentó problemas técnicos ajenos a su control y que hizo lo posible para habilitar retiradas de fondos cuando fue informado de los inconvenientes.











