Tras semanas de versiones encontradas, Pemex admitió hoy 16 de abril que una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en la zona de Abkatún-Pol-Chuc (activo Cantarell, Sonda de Campeche) provocó el derrame de hidrocarburos que afectó cientos de kilómetros de costas en el Golfo de México desde febrero de 2026.
El anuncio se dio durante una conferencia de prensa del Grupo Interinstitucional integrado por Semar, Semarnat, Sener, Profepa, ASEA y Pemex.
El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, confirmó que el derrame inició entre el 4 y el 17 de febrero, coincidiendo con imágenes satelitales que mostraban una gran mancha de hidrocarburo cerca de la plataforma Abkatún.
¿Qué reconoció exactamente Pemex?
– La fuga ocurrió en un oleoducto de 36 pulgadas ubicado en inmediaciones de Abkatún Cantarell.
– Hubo ocultamiento de información por parte de áreas operativas: no se reportó a tiempo la pérdida de integridad mecánica, se minimizó la magnitud (“lagrimeo”) y se usaron al menos 11 buques para contención y recuperación.
– Se detectaron irregularidades en las bitácoras, incluyendo la recuperación de cientos de metros cúbicos de agua oleosa que no fueron reportados adecuadamente.
– Aún no se tiene un estimado final del volumen total vertido.
Como consecuencia, Pemex separó de sus cargos a tres funcionarios de rango medio:
– Subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental.
– Coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos.
– Líder de Derrames y Residuos.
Los nombres se mantienen reservados mientras avanzan las investigaciones.
Pemex presentó denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) y el órgano interno de control.
La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó una investigación adicional para esclarecer responsabilidades.
Impacto del derrame en el Golfo de México
El incidente afectó aproximadamente 600 a 933 km de litoral en estados como Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas.
Entre los daños reportados destacan:
– Contaminación de al menos 7 áreas naturales protegidas y arrecifes.
– Muerte de tortugas marinas, delfines y otras especies.
– Suspensión de actividades pesqueras que afectó a más de 3,679 pescadores.
– Recolección de entre 785 y 915 toneladas de residuos (chapopote) en playas y mar.
Las labores de limpieza continúan con brigadas permanentes de Semar, Pemex y pescadores locales.
Hasta ahora, decenas de playas ya fueron liberadas, pero organizaciones ambientalistas alertan sobre posibles efectos a largo plazo en la salud y los ecosistemas.
Cambio en la versión oficial
Inicialmente, las autoridades atribuyeron el origen principalmente a un buque no identificado y a emanaciones naturales (chapopoteras).
Organizaciones como Greenpeace, CEMDA y análisis independientes habían señalado desde marzo, con base en imágenes satelitales, que la mancha inició en febrero cerca de infraestructura de Pemex, incluyendo la presencia del buque de reparación Árbol Grande sobre un ducto activo.
Este reconocimiento marca un giro importante y reaviva el debate sobre la seguridad de la infraestructura envejecida de Pemex en la Sonda de Campeche.
¿Qué sigue?
El Grupo Interinstitucional mantiene el monitoreo y las acciones de contención.
Las investigaciones penal y administrativa continúan. Mientras tanto, el gobierno ha entregado apoyos económicos a pescadores afectados a través de programas como Bienpesca.









