La compañía tecnología OpenAI sorprendió al anunciar el cierre definitivo de Sora, su herramienta de generación de video con inteligencia artificial, una decisión que también marca el fin de su ambicioso acuerdo multimillonario con The Walt Disney Company.
El anuncio representa un giro importante en la estrategia de la empresa creadora de ChatGPT, que ahora busca concentrar sus recursos en proyectos considerados más rentables y sostenibles, como herramientas empresariales, programación y el desarrollo de inteligencia artificial avanzada.
Sora, que había generado gran expectativa por su capacidad de crear videos realistas a partir de texto, será retirada tanto como aplicación independiente como en su API, apenas unos meses después de su lanzamiento al público.
El acuerdo de OpenAI con Disney que no llegó a concretarse
El cierre de la plataforma también deja sin efecto el acuerdo que OpenAI había negociado con The Walt Disney Company, valuado en alrededor de mil millones de dólares. Este convenio contemplaba el uso de más de 200 personajes de franquicias como Marvel, Pixar y Star Wars en videos generados con IA.
Disney apuesta fuerte por la IA: mil millones de dólares y más de 200 personajes en ChatGPT y Sora
Sin embargo, el proyecto nunca terminó de formalizarse completamente ni se concretaron inversiones, por lo que su cancelación fue inmediata tras la decisión de cerrar Sora.
Las razones detrás del cierre
De acuerdo con distintos reportes, uno de los factores clave fue el alto costo computacional que implicaba operar la herramienta, además de los retos legales y éticos relacionados con derechos de autor y uso de imagen.
A esto se suma la creciente competencia en el sector de inteligencia artificial, donde otras empresas han avanzado rápidamente en áreas como generación de código y herramientas empresariales, lo que llevó a OpenAI a replantear sus prioridades.
Aunque Sora se convirtió en uno de los proyectos más llamativos de la compañía por su capacidad creativa y viralidad, su desaparición refleja un cambio de enfoque hacia aplicaciones más prácticas y rentables.
Por su parte, The Walt Disney Company ha señalado que respeta la decisión y mantiene interés en explorar nuevas colaboraciones en inteligencia artificial, siempre bajo esquemas que protejan los derechos de los creadores.











