Joaquín Guzmán López, hijo del capo mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán, se declaró culpable hoy ante una Corte federal en Chicago, Estados Unidos.
Con 39 años de edad, Guzmán López admitió su rol en delitos graves como narcotráfico, crimen organizado, lavado de dinero y uso ilegal de armas, en un caso que involucra al poderoso Cártel de Sinaloa.
Esta declaración llega tras meses de especulaciones y podría marcar el fin de una era para los «Chapitos», los hijos del legendario líder del cartel.
La captura que cambió el juego en el Cártel de Sinaloa
La historia de Joaquín Guzmán López, conocido también como «El Güero», está entrelazada con la de su familia y el vasto imperio criminal heredado de su padre.
Tras la extradición y condena de «El Chapo» a cadena perpetua en 2019, los hijos de Guzmán asumieron el control operativo del Cártel de Sinaloa, convirtiéndose en los principales exportadores de fentanilo, cocaína y metanfetaminas hacia Estados Unidos.
El punto de inflexión ocurrió el 25 de julio de 2024, cuando Guzmán López orquestó un audaz secuestro de Ismael «El Mayo» Zambada, cofundador del cartel y aliado histórico de «El Chapo».
Según la Fiscalía del Distrito Norte de Illinois, Guzmán López emboscó a Zambada en Culiacán, Sinaloa, bajo el pretexto de una reunión política, y lo obligó a subir a un avión privado Beechcraft King Air.
La aeronave aterrizó en un pequeño aeropuerto en Nuevo México, entregando a Zambada directamente a las autoridades estadounidenses en Texas.
Este secuestro no fue un acto aislado: formaba parte de una traición interna en el cartel, exacerbada por disputas de poder tras la captura de otros líderes.
Zambada, de 77 años en ese momento, había evadido la justicia por décadas, pero su llegada forzada a EU desató una ola de violencia en Sinaloa, con enfrentamientos entre facciones que dejaron decenas de muertos.
Guzmán López, quien inicialmente se declaró no culpable, enfrenta ahora las consecuencias de esta maniobra que, irónicamente, lo llevó a su propia detención.
La Audiencia en Chicago
La audiencia del 1 de diciembre, originalmente programada como una revisión de estatus, se transformó en un hito judicial.
Bajo la presidencia de la jueza Sharon Johnson Coleman, Guzmán López cambió su declaración inicial de no culpable por una de culpabilidad en 15 cargos federales.
Estos incluyen la dirección de una empresa criminal continua como cabecilla del Cártel de Sinaloa, conspiración para traficar narcóticos, lavado de dinero y posesión ilegal de armas de fuego.
La Fiscalía del Distrito Norte de Illinois había anunciado la semana previa que la sesión de las 1:30 p.m. sería para formalizar este cambio, evitando así un juicio prolongado.











