Bernardo Bosch Hernández es el nombre que hoy aparece ligado al triunfo de su hija, Fátima Bosch, coronada Miss Universo 2025. Ingeniero de profesión, te contamos quién es y por qué está en vuelto en polémica.
Bosch trabajó durante varias décadas en Petróleos Mexicanos, desempeñando cargos clave, entre ellos gerente de Responsabilidad y Desarrollo Social y asesor en Pemex Exploración y Producción, siendo una figura con experiencia en áreas de exploración, producción y programas de responsabilidad social.
Sin embargo, en 2019 la Secretaría de la Función Pública (SFP) lo sancionó con una inhabilitación de 10 años por presuntas inconsistencias patrimoniales: la dependencia detectó un aumento en su patrimonio que, según ellos, no correspondía con sus ingresos declarados.
Bosch no aceptó los señalamientos sin pelear. Recurrió al Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), que en 2020 falló a su favor: anuló tanto la destitución como la sanción de inhabilitación, argumentando que no había un fundamento legal suficiente para mantener la pena.
¿Por qué Bernardo Bosch, el papá de Fátima Bosch está en el ojo público?
La atención sobre Bernardo Bosch aumentó recientemente porque un exmiembro del jurado del certamen de Miss Universo, Omar Harfouch, ha sugerido vínculos entre negocios o influencias del padre y la organización del concurso: “Raúl Rocha (propietario del certamen) y su hijo me incitaron, hace una semana en Dubai, a votar por Fátima Bosch porque necesitaba que gane ‘porque sería bueno para nuestro negocio’ ¡Me dijeron!”. Esas acusaciones se difundieron en redes tras la final del certamen.
Además, durante la final del certamen nacional para elegir a Miss Universo México, 27 de las 31 concursantes abandonaron el escenario justo después de anunciarse a Fátima Bosch como ganadora, pues muchas participantes se negaron a celebrar su victoria, acusando posibles favoritismos e influencias internas en relación con su padre.
Por ahora, las acusaciones que relacionan la victoria de Fátima con los vínculos de su padre siguen siendo afirmaciones públicas de terceros y no se han presentado pruebas públicas que las corroboren.











