En septiembre de 2026, redes sociales y medios mexicanos se llenaron de imágenes que generaron una fuerte polémica: personas con chalecos color guinda colocaban carteles con las iniciales “CH” dentro de un corazón amarillo en la alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.
El diseño evocaba claramente al icónico Chapulín Colorado, creado por Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como Chespirito.
La coincidencia de las iniciales “CH” con las de Citlalli Hernández Mora, actual presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, desató especulaciones sobre una posible campaña anticipada rumbo a las elecciones de 2027.
¿Qué sucedió exactamente?
Fotografías circuladas mostraban a simpatizantes o supuestos promotores de Morena pegando propaganda que simulaba el logo del superhéroe rojo. El corazón amarillo y las letras “CH” recordaban de inmediato el escudo del Chapulín Colorado, uno de los personajes más queridos de la televisión latinoamericana.
El contexto político aumentó las sospechas: el diputado federal Arturo Ávila había declinado recientemente su aspiración a la alcaldía Cuauhtémoc y respaldado a Citlalli Hernández, abriendo el debate sobre posibles precandidaturas internas de Morena en una demarcación clave de la capital.
La respuesta de Grupo Chespirito
Ante la difusión de las imágenes, Grupo Chespirito reaccionó de manera rápida y contundente.
A través de un comunicado oficial difundido en sus redes sociales, la marca de Roberto Gómez Bolaños negó haber autorizado cualquier uso de la imagen, marcas o elementos distintivos del Chapulín Colorado (o de cualquier otro personaje creado por Chespirito) con fines partidistas o de campaña política.
En el texto se enfatizó:
“Ni El Chapulín Colorado ni ninguno de los personajes creados por Roberto Gómez Bolaños están asociados con partido, candidato o movimiento político alguno».
La empresa reiteró su compromiso de preservar la identidad y el espíritu original con el que fueron creados los personajes, dejando claro que no respaldan su uso en propaganda política.
La postura de Citlalli Hernández y Morena
Citlalli Hernández se deslindó completamente de la propaganda. En declaraciones a medios, aseguró que su equipo no colocó esos carteles.
Además, descartó que esté buscando la candidatura a la alcaldía Cuauhtémoc en este momento.
Afirmó que está enfocada en concluir bien su labor como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones de Morena de cara a los comicios de 2027, los más grandes en la historia reciente de México.
Ariadna Montiel Reyes, dirigente de Morena, también restó importancia a las especulaciones y señaló que Hernández no le ha manifestado intenciones de contender por esa alcaldía.
Por qué genera tanto ruido este tema
El Chapulín Colorado no es solo un personaje de comedia. Es un símbolo cultural profundamente arraigado en México y América Latina. Utilizar elementos visuales tan reconocibles en un contexto político genera rechazo entre fans y entre quienes defienden la independencia de la obra de Chespirito respecto de la arena partidista.
Este tipo de polémicas no son nuevas. A lo largo de los años, diversos actores políticos han intentado capitalizar la popularidad de los personajes de Gómez Bolaños, pero la familia y los derechos de autor han mantenido una postura clara de no asociarlos con partidos o candidatos.
Conclusión
El episodio de las pintas y carteles con “CH” en la Cuauhtémoc terminó con un deslinde contundente por parte de Grupo Chespirito y de la propia Citlalli Hernández.
Queda claro que el legado de Roberto Gómez Bolaños no está disponible para ser usado libremente en campañas políticas.











