El balón con el que Diego Armando Maradona escribió una de las páginas más polémicas y recordadas de la historia del futbol ya tiene nuevo dueño, pues la histórica pelota utilizada en el partido entre Argentina e Inglaterra del Mundial de México 1986 con la cual Maradona anotó el gol de la «Mano de Dios» fue vendida por 3.35 millones de dólares en una subasta organizada por Heritage Auctions, en Estados Unidos, y tal parece que no alcanzó la expectativa esperada.
La pieza es especial porque fue la protagonista de dos de los goles más famosos de Maradona. El primero fue la polémica “Mano de Dios”, cuando el argentino tocó el balón con la mano para superar al arquero inglés Peter Shilton. El árbitro no detectó la infracción y el tanto subió al marcador.
Apenas unos minutos después, Maradona volvió a hacer historia con una espectacular jugada individual que terminó siendo conocida como el “Gol del Siglo”. Argentina ganó aquel encuentro 2-1 y posteriormente se consagró campeona del mundo.
El balón de “La Mano de Dios” de Maradona no alcanzó la cifra esperada
Aunque recibir 3.35 millones de dólares por un balón puede parecer una cantidad impresionante, la venta quedó por debajo de las expectativas iniciales. De acuerdo con distintos reportes, la apuesta comenzó con un precio base de 2.5 millones y la casa de subastas, que la había descrito como el balón más famoso de la historia de cualquier deporte, había contemplado que podía alcanzar hasta 10 millones de dólares.
El valor histórico del esférico también se compara con otros objetos utilizados por Maradona durante aquel partido. En 2022, la camiseta que el argentino vistió frente a Inglaterra fue vendida por alrededor de 9.2 millones de dólares, convirtiéndose en una de las piezas deportivas más valiosas relacionadas con el futbolista.
¿Quién conservó el balón durante décadas?
Después del histórico encuentro, el balón quedó en manos del árbitro tunecino Ali Bin Nasser, quien lo conservó durante más de tres décadas. El propio exsilbante aseguró que el esférico no fue cambiado durante el partido, un detalle importante para respaldar su autenticidad.
La pelota ya había pasado anteriormente por una subasta y fue vendida en 2022 por una cifra cercana a los 2.37 millones de dólares. En 2023 también se intentó ponerla nuevamente a la venta, aunque en aquella ocasión no alcanzó el precio de reserva.









