Hoy el presidente Donald Trump anunció la destitución de Kristi Noem como Secretaria de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security, DHS).
En una publicación en Truth Social, Trump confirmó que Noem dejará el cargo de manera efectiva al final del mes (31 de marzo de 2026) y nominó al senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, como su reemplazo.
¿Qué pasó exactamente hoy?
Trump publicó el anuncio esta tarde, citando frustraciones acumuladas con el desempeño de Noem, especialmente tras sus comparecencias ante el Congreso esta semana.
Las audiencias clave fueron:
– Martes 3 de marzo: Testimonio ante el Comité Judicial del Senado (Senate Judiciary Committee), donde enfrentó preguntas duras de ambos partidos sobre los tiroteos fatales en Minneapolis (Renee Good y Alex Pretti, ciudadanos estadounidenses abatidos por agentes federales en enero).
Noem defendió sus declaraciones iniciales llamándolos relacionados con «terrorismo doméstico», pero no se retractó, lo que generó críticas bipartidistas.
– Miércoles 4 de marzo: Audiencia en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes (House Oversight Committee), que se volvió aún más tensa. Se cuestionó su manejo de contratos millonarios (incluyendo una campaña publicitaria controvertida que supuestamente beneficiaba a aliados cercanos), el uso de aviones ejecutivos, tácticas de ICE, y alegaciones de que su asesor principal, Corey Lewandowski, tuvo un rol indebido en aprobaciones de contratos —algo que Noem negó bajo juramento, pero que reportes posteriores (como de ProPublica) contradijeron con documentos internos.
La presión interna explotó: funcionarios de la Casa Blanca y legisladores republicanos expresaron en privado su enojo con Trump por el testimonio considerado «deficiente» y «combativo». Fuentes cercanas indicaron que el presidente estaba «furioso» y que la decisión de removerla se aceleró tras estas sesiones.
Contexto de la controversia
Noem asumió el cargo en 2025 y lideró una agresiva política de inmigración: reportes oficiales del DHS destacan récords en decomisos de drogas (más de medio millón de libras) y millones de autodeportaciones/self-deportations. Sin embargo, su gestión enfrentó:
– Críticas por tiroteos en operaciones de enforcement (Minneapolis generó protestas y demandas).
– Acusaciones de mal uso de fondos y contratos (incluyendo campañas de publicidad que la mostraban promoviendo la salida de migrantes).
– Rumores persistentes sobre una relación cercana con Lewandowski, que surgieron en interrogatorios.
– Llamados a su impeachment desde demócratas (con cientos de cosponsors en resoluciones previas), aunque nunca prosperaron en una Cámara controlada por republicanos.











