El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, anunció este viernes 31 de agosto que ha dado marcha atas al plan de traer inversionistas privados en el negocio comercial de la Copa del Mundo.
La decisión llega después de una fuerte ola de críticas por parte de federaciones, dirigentes, aficionados e incluso miembros de la propia FIFA, quienes consideraban que el torneo más importante del futbol no debía convertirse en un activo de inversión.
¿De qué trataba el plan de Gianni Infantino?
El plan contemplaba la creación de una nueva empresa denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), que concentraría los derechos comerciales de las principales competencias de la organización, incluidos los Mundiales masculino y femenino. La intención era vender hasta un 20% de participación a fondos privados, con una valoración cercana a los 20 mil millones de dólares y una recaudación estimada de 4 mil 200 millones de dólares.
Aunque la FIFA defendió el proyecto asegurando que el control deportivo y las decisiones regulatorias permanecerían exclusivamente en sus manos, la propuesta desató un rechazo inmediato.
Uno de los opositores más firmes fue la UEFA, que advirtió que el plan representaba una excesiva comercialización del futbol e incluso llegó a plantear la posibilidad de boicotear futuras competencias organizadas por la FIFA si la iniciativa seguía adelante. La presión también creció dentro del organismo, donde varios altos funcionarios expresaron su desacuerdo y cuestionaron la transparencia con la que se presentó el proyecto.
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Infantino responde
Ante el creciente descontento, Gianni Infantino confirmó que la propuesta quedaba cancelada.
En un comunicado, el dirigente explicó que, tras escuchar las diferentes posturas, llegó a la conclusión de que la iniciativa había generado una división que ya no beneficiaba al objetivo original del proyecto.
«Después de escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que este proyecto ha creado divisiones que, independientemente del nivel de apoyo que tenga, ya no responden al interés del objetivo planteado desde el principio», señaló el presidente de la FIFA.
La FIFA argumentaba que la llegada de capital privado permitiría incrementar significativamente los recursos destinados al desarrollo del futbol en las 211 asociaciones miembro.
El organismo sostenía que el nuevo modelo duplicaría los apoyos económicos para las federaciones nacionales durante los próximos ciclos mundialistas, además de crear fondos extraordinarios para infraestructura, formación de entrenadores, desarrollo del futbol femenil y proyectos de crecimiento deportivo.









