Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela, llegó esta tarde a EU para ser trasladado directamente a Nueva York, donde enfrentará graves cargos federales por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas.
Cómo ocurrió la captura y el traslado a Nueva York
La operación, denominada Operation Absolute Resolve, se ejecutó en las primeras horas del sábado 3 de enero.
Fuerzas estadounidenses realizaron ataques selectivos en Caracas, incluyendo objetivos militares como Fuerte Tiuna, para facilitar la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en su residencia.
Tras la aprehensión, la pareja fue trasladada al buque de guerra USS Iwo Jima en el Caribe y, posteriormente, transportada en un avión Boeing 757 del Departamento de Justicia hasta la Base Aérea Stewart en Newburgh, Nueva York.
Desde allí, fueron llevados en helicóptero al helipuerto Westside en Manhattan, pasando cerca de la Estatua de la Libertad en un despliegue de alta seguridad.
Imágenes virales muestran a Maduro esposado, escoltado por agentes de la DEA (Drug Enforcement Administration) y bajando del avión bajo estricta custodia.
Posteriormente, fue procesado en las instalaciones de la DEA en Manhattan antes de ser trasladado al Metropolitan Detention Center en Brooklyn, una prisión federal de máxima seguridad que ha albergado a figuras como «El Chapo» Guzmán.
Los cargos que enfrenta Nicolás Maduro en la Corte Federal de Nueva York
Maduro y su esposa enfrentan una acusación formal en el Distrito Sur de Nueva York, actualizada y ampliada este mismo día.
Los principales cargos incluyen:
– Conspiración de narcoterrorismo.
– Conspiración para importar miles de toneladas de cocaína a Estados Unidos.
– Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.
– Conspiración para poseer armas contra Estados Unidos.
La fiscal general Pam Bondi confirmó que la pareja «enfrentará todo el rigor de la justicia estadounidense en suelo estadounidense».
La recompensa por información sobre Maduro había sido elevada previamente a 50 millones de dólares, lo que subraya la prioridad que Washington le dio al caso durante años.
¿Qué sigue ahora? El juicio que podría cambiar el rumbo de Venezuela
Maduro podría comparecer ante un juez federal en Manhattan tan pronto como el lunes 5 de enero de 2026.
Expertos legales indican que el proceso podría extenderse por meses o años, con posibles apelaciones y debates sobre la legalidad de la operación militar.
Este caso no solo representa un golpe al régimen chavista, sino también un precedente en la lucha global contra el narcoterrorismo y los gobiernos acusados de corrupción sistemática. Mientras tanto, Venezuela enfrenta un futuro incierto con un poder en transición y la comunidad internacional dividida.











