Una nueva ola de violencia sacude al estado de Sinaloa tras el macabro hallazgo de cinco cuerpos sin vida, correspondientes a los hombres reportados como secuestrados el pasado 7 de febrero en la carretera Los Mochis-Ahome.
Los restos fueron localizados abandonados en la caja de una camioneta en el municipio de Navolato, confirmando el peor desenlace para las familias que los buscaban desesperadamente.
Cinco hombres secuestrados en la Carretera Los Mochis-Ahome: ¿Qué sabemos del caso en Sinaloa?
El secuestro múltiple que conmocionó a Mazatlán y Ahome
El sábado 7 de febrero de 2026, un grupo de seis personas —cinco hombres y una mujer— fue interceptado por sujetos armados mientras viajaban desde Mazatlán con destino a la Villa de Ahome, en el norte de Sinaloa.
El incidente ocurrió en la carretera Los Mochis-Ahome, cerca de la comunidad de El Macapul.
Las víctimas masculinas, todas originarias de Mazatlán, fueron identificadas como: -Luis Ramón Flores Ceballos, de 38 años.
-Luis Armando Flores Vallejo, de 19 años (hijo del anterior).
-Juan Antonio Soto Espain, de 29 años.
– José Ángel Soto Espain, de 17 años (menor de edad, hermano del anterior).
– Heriberto López Díaz, de 30 años.
La mujer que los acompañaba, identificada como Yuri “N”, fue liberada horas después del plagio.
Según reportes, presentaba signos evidentes de tortura y violencia, lo que generó indignación y llamados a una investigación exhaustiva.
El hallazgo fatal: cuerpos en camioneta abandonada en Navolato
Cuatro días después, el miércoles 11 de febrero, autoridades localizaron una camioneta (posiblemente una Mitsubishi L200 con reporte de robo) abandonada sobre la autopista Benito Juárez, conocida como “La Costera” o “La Costerita”, a la altura del kilómetro 14, en la sindicatura de San Pedro, municipio de Navolato. En la caja de la unidad se encontraban los cinco cuerpos en avanzado estado de descomposición y con evidentes signos de tortura.
Fuentes de seguridad y familiares confirmaron que se trataba de los mismos hombres secuestrados días antes.
La Fiscalía General del Estado de Sinaloa y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas integraron el caso como homicidio calificado y desaparición forzada. Inicialmente hubo confusión en el número de víctimas investigadas oficialmente (algunos reportes mencionaban solo 2 o 3), pero finalmente se confirmó la identidad de los cinco.
Contexto de violencia extrema en Sinaloa
Este trágico desenlace se suma a una serie de secuestros masivos reportados en el estado en las últimas semanas de 2026:
– Desaparición de 10 mineros en Concordia.
– Plagio de cuatro turistas del Estado de México en Mazatlán (dos mujeres liberadas, pero los hombres siguen sin localizarse).
Sinaloa continúa encabezando las estadísticas nacionales de desapariciones y homicidios vinculados al crimen organizado, en un contexto de disputas entre facciones del crimen organizado. Hasta el momento no se reportan detenciones ni avances significativos sobre los responsables.











