La presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje claro y directo este 21 de septiembre de 2026: hay que serenarse.
En medio de las tensiones internas que han generado las designaciones de coordinadores estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, la mandataria recordó que en Morena no hay dedazo, que el proceso se rige por encuestas y que el descontento de quienes no resultan elegidos es natural, pero no debe poner en riesgo el proyecto.
El contexto de las inconformidades en Morena
En las últimas semanas, Morena ha avanzado en la definición de sus coordinadores estatales, figuras que, en la práctica, se perfilan como los abanderados del partido y sus aliados (PT y PVEM) para las 17 gubernaturas que se renovarán en 2027. Hasta ahora se han nombrado alrededor de 10 perfiles en estados como Aguascalientes, Campeche, Colima, Guerrero, Michoacán, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa, Baja California y Zacatecas.
Estas designaciones, realizadas principalmente a través de encuestas internas, han generado reclamos de grupos y aspirantes que quedaron fuera, así como fricciones con aliados en entidades como Quintana Roo, Colima y Zacatecas.
Algunos cuestionan los resultados, la cercanía de ciertos perfiles con gobernadores en turno o con grupos políticos locales, y el ritmo del proceso. Es en este escenario de “jaloneos” internos que Sheinbaum intervino desde la mañanera del pueblo.
“No hay dedazo”: el mensaje de Sheinbaum
La presidenta fue enfática: “Primero no hay dedazo y quienes llegan al partido llegan con un proceso de encuestas que tienen sus reglas y que están y participan los que se inscribieron”.
Explicó que desde la fundación de Morena se tomó la decisión de que las y los coordinadores no fueran producto de un dedazo del dirigente del partido, sino de un mecanismo en el que “la gente decida”.
Detalló incluso que la encuesta utilizada consta de 10 preguntas ponderadas que al final arrojan una calificación. Sheinbaum reconoció abiertamente que “siempre va a haber algún descontento del que no quedó”.
Sin embargo, pidió serenidad: “Hay que serenarse, porque no es un tema de personas, sino es un proyecto”. Para enfatizar su punto, indicó que se quitaba “un poco la investidura presidencial” y hablaba como alguien que conoce de cerca el origen del método de selección dentro del movimiento.
¿Por qué el llamado a serenarse es clave?
En la política mexicana, las definiciones internas suelen generar fricciones. Lo que distingue a este momento es que Morena enfrenta el reto de mantener la unidad mientras prepara el terreno para 2027, año en el que buscará conservar y ampliar su dominio en las gubernaturas.
El mensaje de Sheinbaum apunta a tres ideas centrales:
1. El proceso es democrático y transparente (dentro de las reglas del partido).
2. El descontento es normal, pero no debe convertirse en ruptura.
3. El proyecto está por encima de las personas. Este llamado a la serenidad busca evitar que las diferencias internas se transformen en fisuras visibles que puedan debilitar al partido frente a la oposición y ante la ciudadanía.#
Unidad por encima de las ambiciones individuales
La historia reciente de Morena muestra que los procesos de selección por encuesta han sido una constante para legitimar candidaturas y reducir acusaciones de imposición.
Sin embargo, ninguna encuesta elimina por completo el malestar de quienes quedan fuera. Sheinbaum, al pedir “serenarse”, envía una señal tanto a la militancia como a los grupos de poder locales: el movimiento se construye con disciplina y visión de largo plazo.
Las coordinaciones estatales no son un premio personal, sino una responsabilidad de organización territorial y defensa del proyecto de transformación.
En un contexto en el que Movimiento Ciudadano ha presentado quejas ante el INE por presuntos actos anticipados de campaña y en el que algunos aliados han mostrado inconformidad, el llamado presidencial a la calma adquiere mayor peso político.
Conclusión: serenarse para fortalecer el proyecto
El mensaje de Claudia Sheinbaum del 21 de septiembre de 2026 es claro y oportuno. Las inconformidades por la definición de los coordinadores estatales de Morena rumbo a 2027 son esperables, pero no deben desviar la atención del objetivo mayor. “No es un tema de personas, sino es un proyecto”.
Esa frase resume el ángulo que la presidenta quiere imprimir al proceso.
Mientras el partido avanza en completar las 17 coordinaciones (con plazo hasta diciembre de 2026), la invitación es a mantener la unidad, respetar las reglas internas y concentrarse en lo que realmente importa: fortalecer el movimiento y llegar a 2027 con cohesión.










