La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “malo para México” la decisión del Senado de la República de eliminar la reforma a la revocación de mandato dentro del llamado Plan B de la reforma electoral, aprobado este jueves en lo general y particular.
Aunque el dictamen avanzó con 87 votos a favor y 41 en contra, el Partido del Trabajo (PT) presentó una reserva que suprimió las modificaciones al Artículo 35 constitucional.
De esta forma, la revocación de mandato presidencial se mantendrá en el cuarto año de gobierno (2028) y no podrá realizarse de manera concurrente con las elecciones intermedias de 2027, como proponía la iniciativa original de Sheinbaum.
¿Qué proponía el Plan B sobre la revocación de mandato?
La propuesta de Sheinbaum buscaba flexibilizar el mecanismo de democracia participativa para que la consulta de revocación pudiera celebrarse en el tercer año del sexenio (2027) o en otro momento, siempre y cuando se reuniera el porcentaje de firmas ciudadanas requerido. No era obligatoria, sino una posibilidad abierta.
Además, la iniciativa permitía que la presidenta o presidente en turno pudiera hablar públicamente sobre el proceso de revocación, sin usar tiempos oficiales en radio y televisión, algo que Sheinbaum consideró una limitación “absurda” durante la revocación de mandato de Andrés Manuel López Obrador.
“Yo dije no es que la Presidenta quiera necesariamente la revocación de mandato en el 27, sino abrir la posibilidad de que no sea necesariamente en el cuarto año, sino también en el tercero”, explicó Sheinbaum durante su conferencia matutina de este 26 de marzo.
La reacción de Sheinbaum: temor político
En la Mañanera de hoy, la mandataria lamentó la exclusión de este punto y atribuyó la decisión más a temores electorales que a argumentos jurídicos o de principios:
“Probablemente los partidos tenían temor a que si la Presidenta va en la boleta y no haciendo campaña por un partido político, pues fueran a tener más votos algunos partidos que otros. Eso es lo que a ellos les dio temor”.
Sheinbaum insistió en que **no había argumentos suficientes** para rechazar la modificación y consideró que su exclusión representa un retroceso para la democracia participativa en México.
Se aprobó lo principal: eliminación de privilegios
A pesar del revés en la revocación de mandato, la presidenta celebró que el Plan B sí avanzara en su objetivo central: reducir privilegios y gastos excesivos en el sistema electoral y órganos de gobierno.
Entre las medidas aprobadas destacan:
– Topes salariales a consejeros del INE y magistrados (no podrán ganar más que la Presidenta).
– Eliminación de seguros médicos de lujo y otros beneficios.
– Reducción de regidurías y sindicaturas en municipios.
– Límites al gasto de congresos locales.
“Se aprobó la parte que tiene que ver con los privilegios, es la parte que nos importaba más”, afirmó Sheinbaum, quien señaló que estos ahorros se destinarán a infraestructura, salud, educación y programas sociales.
¿Qué sigue para el Plan B?
El dictamen aprobado en el Senado, sin la modificación a la revocación de mandato, fue turnado a la Cámara de Diputados para su revisión. Posteriormente, deberá pasar a los congresos estatales si implica reformas constitucionales.
La oposición (PAN, PRI y MC) celebró que se frenara el adelanto de la revocación, mientras que en Morena minimizaron el impacto y destacaron los avances en austeridad.
¿Por qué importa la revocación de mandato?
La revocación de mandato es uno de los mecanismos más emblemáticos de la Cuarta Transformación para fortalecer el poder del pueblo y la rendición de cuentas.
Permitir su realización en 2027 habría significado una herramienta adicional de evaluación ciudadana a mitad del sexenio de Sheinbaum, coincidiendo con las elecciones intermedias de 2027.











