Tras más de seis horas de debate y negociaciones de última hora, el Pleno del Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular el llamado Plan B de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
La minuta ya fue enviada a la Cámara de Diputados para su revisión.
La reforma constitucional, que busca principalmente reducir privilegios y promover la austeridad en el servicio público, avanzó con 87 votos a favor y 41 en contra.
Sin embargo, sufrió un ajuste clave: se eliminó la propuesta para adelantar la revocación de mandato al 2027.
¿Qué pasó ayer en el Senado con el Plan B?
La sesión del miércoles 25 de marzo de 2026 estuvo marcada por tensiones internas en la coalición oficialista.
El Partido del Trabajo (PT) condicionó su apoyo a que se retirara la modificación al artículo 35 constitucional, que habría permitido empatar la revocación de mandato presidencial con las elecciones intermedias de junio de 2027 y habilitar campaña por parte de la titular del Ejecutivo.
Gracias a un acuerdo de última hora, el PT respaldó la iniciativa siempre y cuando se suprimiera esa parte controvertida.
De esta forma:
– Se aprobó en lo general con los votos de Morena, PT y PVEM.
– En lo particular, se avalaron los artículos 115, 116 y 134, así como varios transitorios, pero quedó fuera todo lo relacionado con la revocación de mandato.
La oposición (PAN, PRI y Movimiento Ciudadano) votó en contra de manera unánime, argumentando riesgos para la independencia de las instituciones y posibles retrocesos democráticos.
¿Qué contempla el Plan B aprobado?
Aunque perdió su elemento más polémico, la reforma mantiene medidas orientadas a la austeridad y reducción de gastos en los tres niveles de gobierno:
– Límite al número de regidurías en los ayuntamientos del país (más de 2,500).
– Topes al gasto de los 32 congresos estatales y del propio Senado. – Obligación de que los altos funcionarios electorales perciban un salario menor al de la Presidenta de la República.
– Otras disposiciones para el uso eficiente de recursos públicos y acortar litigios fiscales.
Sheinbaum ha insistido en que el eje central del Plan B es erradicar privilegios y no necesariamente la revocación de mandato, por lo que calificó positivamente el avance legislativo.
¿Qué sigue para la reforma electoral?
La minuta ya está en la Cámara de Diputados, donde Morena y sus aliados también tienen mayoría. Se espera que sea discutida en las próximas semanas. De aprobarse ahí, pasaría a los congresos estatales para su ratificación, ya que se trata de una reforma constitucional.











