El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó formalmente su renuncia el 5 de noviembre de 2026 en medio de una grave crisis política y financiera provocada por la intervención de Ueno Bank.
La decisión, anunciada mediante un mensaje en video y una carta enviada al Congreso, se produjo apenas dos días después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) ordenara la resolución de la entidad digital por problemas de solvencia.
¿Qué originó la renuncia de Santiago Peña?
El martes 3 de noviembre de 2026, el BCP intervino Ueno Bank, un banco digital que contaba con aproximadamente 2,9 millones de clientes (cerca de la mitad de la población del país).
La entidad no cumplía con los mínimos legales de solvencia, lo que dejó a millones de paraguayos sin acceso a sus depósitos y generó protestas. Ueno Bank administraba alrededor de 850 millones de dólares en fondos públicos, incluyendo recursos previsionales y de entidades estatales.
Peña había sido accionista de Ueno Holding (vinculada al grupo empresario que controlaba el banco) hasta 2025, cuando ya ocupaba la presidencia.
Esta relación empresarial se convirtió en uno de los principales argumentos de la oposición y de sectores de su propio partido para impulsarlo a un juicio político por supuesto mal desempeño de funciones y conflictos de interés.
El mandatario perdió el respaldo de referentes del Partido Colorado, incluido su mentor, el expresidente Horacio Cartes. Ante el avance del proceso de destitución en la Cámara de Diputados, Peña optó por renunciar.
El anuncio y la carta de renuncia
En un video difundido en redes sociales, Peña declaró:
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
También pidió disculpas al pueblo “si en algún momento he fallado”.
La carta formal, de dos páginas y dirigida al presidente del Congreso, Basilio Núñez, fue entregada por el ministro del Interior, Enrique Riera. En ella, Peña no menciona explícitamente a Ueno Bank ni al juicio político, pero insiste en que “ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República; ninguna persona está por encima del Paraguay”. Dedica un apartado especial a los ahorristas: pide que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y se garantice la devolución de los recursos.
Situación actual: la renuncia no se ha hecho efectiva
Pese a la presentación de la dimisión, el Congreso no la aceptó de inmediato. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad (78 votos) el libelo acusatorio para el juicio polític contra Peña, mientras que rechazó uno similar contra el vicepresidente Pedro Alliana. Una sesión conjunta para tratar la renuncia se levantó por falta de quórum.
Al 6 de noviembre de 2026, Santiago Peña sigue siendo formalmente presidente de Paraguay. El Senado avanza con el juicio político y el mandatario anunció que se presentará a ejercer su derecho a la defensa con argumentos y pruebas. Si el Congreso aceptara la renuncia, Peña pasaría a ser senador vitalicio con fueros; si lo destituyen por juicio político, perdería esa protección.
Según la Constitución, el sucesor sería el vicepresidente Pedro Alliana, quien completaría el mandato hasta agosto de 2028.
Contexto del mandato de Peña
Santiago Peña, economista de 47 años, asumió la presidencia el 15 de agosto de 2023 como figura de renovación del Partido Colorado. Su gobierno se vio interrumpido de forma abrupta por este escándalo bancario, que también provocó la renuncia del titular del Banco Central y detenciones de ejecutivos de Ueno.
La crisis de Ueno Bank y la renuncia de Santiago Peña marcan uno de los episodios políticos más graves de Paraguay en años recientes, con impacto directo en la confianza en el sistema financiero y en la estabilidad institucional del país.











