El autor del tiroteo masivo registrado el lunes por la tarde en un edificio de oficinas en Midtown Manhattan fue identificado como Shane Tamura, un joven de 27 años que tras atacar a cinco personas se suicidó en el lugar que alberga las oficinas centrales de la NFL.
Cuatro personas perdieron la vida en el ataque, mientras una víctima adicional seguía en condición crítica hasta la noche del lunes.
Según informaron fuentes policiales a ABC News, Tamura dejó una nota en la que afirmaba sufrir de encefalopatía traumática crónica (CTE, por sus siglas en inglés), una enfermedad cerebral asociada a golpes repetidos en la cabeza, común en veteranos militares y atletas de deportes de contacto como el fútbol americano, el hockey y el boxeo.
En la nota encontraba en su bolsillo, Tamura acusaba a la NFL de ocultar los riesgos del deporte para maximizar ganancias. En una página se leía: “Estudien mi cerebro, por favor. Lo siento”, según fuentes.
Tamura ingresó al edificio con un rifle M4, el cual fue hallado cubierto de sangre en la escena. Su intención inicial, según dijo el alcalde Eric Adams, era llegar a las oficinas de la NFL, pero tomó el elevador equivocado y terminó en el piso 33, sede de la empresa Rudin Management. Allí, continuó con los disparos antes de quitarse la vida de un balazo en el pecho.
Aunque el tirador jugó fútbol americano en la preparatoria Granada Hills Charter, en Los Ángeles, nunca llegó a hacerlo a nivel profesional ni se ha encontrado evidencia de que haya sufrido una lesión cerebral grave. No tenía vínculo conocido con la NFL.
Sin embargo, autoridades confirmaron que Tamura tenía dos antecedentes de detención por crisis de salud mental en Nevada, una en 2022 y otra en 2024.
En 2022, también obtuvo una licencia para portar armas de forma oculta, y tenía un arresto previo por allanamiento de propiedad.
Tras el tiroteo, las autoridades rastrearon el vehículo de Tamura cruzando Colorado el 26 de julio, luego por Nebraska e Iowa el 27, hasta llegar a Nueva Jersey el lunes por la tarde. Poco después arribó a Nueva York y se trasladó hasta el edificio en 345 de Park Avenue.
La policía continúa investigando el caso, aunque hasta ahora no se ha identificado un motivo claro más allá de los escritos que responsabilizan a la NFL por los problemas mentales del atacante.
De acuerdo con autoridades locales, las víctimas mortales son cuatro personas: dos mujeres y dos hombres, incluido un oficial de Nueva York. Una persona más se encuentra gravemente herida.











