La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) declaró la guerra abierta contra la autorización que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) otorgó a Volaris para operar vuelos con pilotos extranjeros mediante contratos de wet-lease (arrendamiento de aeronave con tripulación incluida).
En un comunicado emitido este 24 de noviembre, el sindicato más poderoso de la aviación mexicana no dejó lugar a dudas:
“Ceder el control de nuestros cielos a tripulaciones extranjeras constituye una traición a la soberanía y al espíritu mismo de la legislación mexicana».
La solución de emergencia que desató la crisis
Ante el riesgo de colapso operativo y pérdida de slots en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM), Volaris solicitó permiso para traer aviones con tripulación extranjera (principalmente de Wingo – filial de Copa Airlines en Colombia – y otras empresas europeas y sudamericanas).
La SICT otorgó autorizaciones excepcionales con el argumento del “interés público” y la “continuidad del servicio aéreo”.
La respuesta fulminante de ASPA
El sindicato considera que esta medida viola flagrantemente:
– El artículo 25 de la Ley de Aviación Civil (cabotaje aéreo exclusivo para mexicanos).
– El artículo 32 constitucional (preferencia de mexicanos en empleos).
– La soberanía aérea del país.
ASPA exige la revocación inmediata de los permisos y advierte que, de no cumplirse, ejercitará “todos los medios legales y de presión a su alcance”, frase que en el argot sindical incluye la posibilidad de emplazar a huelga general en todo el sector.
¿Qué sigue?
El conflicto se encuentra en su punto más crítico desde la huelga de Mexicana de Aviación en 1998.
El gobierno de Claudia Sheinbaum enfrenta su primera gran crisis aeronáutica apenas semanas después de asumir el cargo.
Los ojos del sector están puestos en los próximos días: o la SICT da marcha atrás y obliga a Volaris a buscar soluciones 100% mexicanas, o México podría vivir un diciembre con aeropuertos saturados, vuelos cancelados y una huelga de pilotos sin precedente reciente.











