El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que la entrega de 26 narcotraficantes a Estados Unidos tuvo como objetivo impedir que, desde las cárceles mexicanas, estos delincuentes continuaran ordenando secuestros, extorsiones y otros delitos.
En conferencia de prensa, el funcionario señaló que, a pesar de estar privados de la libertad, varios de estos generadores de violencia mantenían operaciones ilícitas, extendían redes de corrupción y promovían amparos para permanecer en prisiones de baja seguridad o reducir sus condenas.
“Aún privados de su libertad continúan operaciones ilícitas y extender redes de corrupción… promovían amparos para continuar en cárceles de baja seguridad y tenían litigios para salir antes”, manifestó.
De acuerdo con el titular de la SSPC, los 26 entregados contaban con órdenes de extradición y enfrentaban investigaciones en Estados Unidos por delitos de alto impacto, como tráfico de personas, homicidio, trasiego de droga, delincuencia organizada, delitos con armas de fuego y lavado de dinero.
Harfuch recordó que en febrero se concretó la entrega de otros 29 líderes criminales, cuyos procesos habían sido retrasados en múltiples ocasiones por resoluciones judiciales.
Entre ellos, mencionó a Miguel Ángel N., “Z-40”, y Óscar N., “Z-42”, cuyas extradiciones se pospusieron 79 y 54 veces, respectivamente.
“(Los mencionados) fueron culpables del 17 homicidios de servidores públicos que trabajaban en la custodia de los centros penitenciarios federales y constantemente amenazaban y amedrentaron al personal. Por ello el traslado asegura una medida de estrategia a favor de la Seguridad pública”, afirmó.
El funcionario destacó que el gobierno de México acordó con el Departamento de Justicia de Estados Unidos que no se aplicara la pena de muerte ni a los 29 entregados en febrero ni a los 26 expulsados el pasado 12 de agosto.
Por su parte, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, aclaró que no hubo negociación alguna, aunque reconoció que sí existió una solicitud por parte de Estados Unidos.
“No hay nada cambio, la solicitudes no se negocian se basan en razones jurídicas de procesos establecidos en cada país, no hay negociación de ninguna naturaleza”, expresó el titular de la FGR.
Gertz Manero explicó que el procedimiento aplicado no fue el de extradición tradicional, sino que se recurrió a las mismas convenciones internacionales utilizadas en la entrega anterior, así como a la Ley de Seguridad Nacional.
«Es exactamente lo mismo…. y es exactamente lo mismo que vamos a seguir haciendo”.
«Estamos aplicando la misma base constitucional ilegal, estamos aplicando las mismas convenciones internacionales, estamos aplicando el mismo sistema en el cual un país soberano requirente le pide a un país soberano requerido apoyo de este carácter. Está dentro del marco legal”, agregó.










