El Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla expresó que el combate a la delincuencia en Michoacán se realiza mediante la fuerza de las instituciones de seguridad y el respeto al estado de derecho, descartando cualquier posibilidad de diálogo o acuerdos con grupos del crimen organizado.
En relación con la propuesta del arzobispo Carlos Garfias Merlos, quien planteó capacitar a clérigos para dialogar con delincuentes, el mandatario señaló que esta iniciativa no refleja la realidad del estado.
Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla aseguró que la respuesta frente a quienes afectan la gobernabilidad, la paz y el orden público debe basarse en labores de inteligencia, acciones operativas y la persecución de los delitos, conforme a la ley.
Destacó que el Gobierno de Michoacán mantiene apertura con la Iglesia católica y otras organizaciones religiosas, respetando sus posturas, pero enfatizó que no comparte la idea de negociar con delincuentes.
“La estrategia de seguridad en Michoacán que ha dado resultados, está basada en acciones de inteligencia y la persecución del delito, para detener y llevar ante los tribunales a todo aquel que atente contra los michoacanos”, detalló el mandatario estatal.
El gobernador también señaló que experiencias en otros países demuestran que el diálogo con delincuentes no conduce a la pacificación, la cual, afirmó, solo se logra con la firmeza de las instituciones y sin caer en complicidades.
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