El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprovechó su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos para enviar un mensaje claro y moderador sobre uno de los temas más polémicos de su agenda internacional: Groenlandia.
En una intervención que dominó las conversaciones en la cumbre, Trump reiteró su interés en que Estados Unidos adquiera o controle la isla ártica, pero descartó explícitamente cualquier opción militarpara lograrlo.
Las frases clave que marcan el cambio de tono
Durante su alocución, Trump repitió varias veces su rechazo al uso de la fuerza, en lo que muchos analistas interpretan como un intento de desescalar la crisis diplomática generada en las últimas semanas.
«Busco negociaciones inmediatas para discutir de nuevo la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos», dijo Trump en Davos.
Dijo que su plan para hacerse de Groenlandia no representa una una amenaza para la OTAN.
«Probablemente, no conseguiremos nada a menos que decida usar una fuerza excesiva donde seríamos, francamente, imparables. Pero no lo haré. No tengo que usar la fuerza. No quiero usar la fuerza. No usaré la fuerza. Lo único que Estados Unidos pide es un lugar llamado Groenlandia».
¿Qué busca Trump ahora con Groenlandia?
A pesar de moderar el tono bélico, Trump no retrocedió en su objetivo principal. Insistió en que Groenlandia es “parte de Norteamérica”, “nuestro territorio” y “vital para la seguridad nacional y global” de EU., especialmente en el Ártico frente a China y Rusia. Pidió “negociaciones inmediatas” (“immediate negotiations”) para discutir la adquisición plena (“ownership”, no solo arrendamiento), argumentando que solo Estados Unidos puede “proteger y asegurar” la isla de manera efectiva.
Criticó duramente a Dinamarca (a la que llamó “ingrata”) y a Europa en general, recordando el rol de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial y cuestionando el valor de la OTAN actual.











