La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, protagonizó una destacada participación en la ceremonia de premiación de la Copa Mundial de la FIFA 2026, celebrada hoy 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, tras la final entre España y Argentina.
Entrega del Balón de Oro a Rodri
Durante la emotiva ceremonia de clausura, Sheinbaum entregó el Balón de Oro al mejor jugador del torneo al capitán de la selección española, Rodri. El mediocampista del Manchester City fue reconocido como la gran figura del Mundial por su liderazgo, solidez defensiva y rol fundamental en la conquista del título por parte de España.
Presencia de invitados de alto nivel
La mandataria mexicana compartió el palco y la ceremonia con un selecto grupo de invitados de élite, entre ellos Felipe VI, Rey de España, quien acompañó a su selección en este momento histórico.
También estuvieron presentes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (quien entregó el trofeo junto a Gianni Infantino), el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y otras personalidades internacionales.
Esta reunión de líderes y figuras reales resaltó el carácter global y diplomático del evento.
Sheinbaum fue invitada directamente por Trump y destacó que su asistencia representa “la buena coordinación y colaboración” entre México, Estados Unidos y Canadá, los tres países anfitriones del torneo.
Contexto de la participación de Sheinbaum
– En marzo de 2026, levantó el trofeo oficial de la Copa del Mundo en Palacio Nacional junto a la leyenda brasileña Bebeto, como parte de las celebraciones a 100 días del inicio.
– Durante el torneo evitó asistir a partidos en México para solidarizarse con los aficionados ante los altos precios de los boletos, donando su ticket para el inaugural.
– Su presencia en la final y premiación marca su primer partido en el Mundial y un hito en la proyección internacional de México.
La participación de Claudia Sheinbaum en la premiación del Mundial 2026 —entregando el Balón de Oro a Rodri y compartiendo con el Rey de España y otros líderes mundiales— refuerza el legado de México como coanfitrión y proyecta un mensaje de unidad y pasión por el fútbol. Un cierre inolvidable para la primera Copa del Mundo con 48 selecciones.









