La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, desmintió de forma categórica las versiones sobre una supuesta injerencia del expresidente Andrés Manuel López Obrador en las decisiones de su administración, calificando esas narrativas de machistas y reafirmando el respeto mutuo en su relación política.
Durante sus recientes declaraciones, la mandataria mexicana aclaró que el exmandatario ha mantenido una postura de absoluto distanciamiento de la vida pública y gubernamental desde que concluyó su periodo presidencial.
Respeto a la autonomía del Poder Ejecutivo
Sheinbaum enfatizó que el expresidente ha sido «sumamente respetuoso» con su gestión al frente del país, disipando especulaciones sobre posibles llamadas o instrucciones tras bambalinas.
-Sin intervenciones: «No ha habido una sola llamada que me haya dicho: haz esto, haz aquello», afirmó la presidenta.
-Cero señalamientos: Aseguró que López Obrador no le ha enviado mensajes ni le ha hecho observación alguna sobre la conducción del gobierno federal.
Un sesgo de género en la crítica política
Al abordar la narrativa que sugiere que López Obrador continúa tomando decisiones detrás del Ejecutivo, Sheinbaum identificó un sesgo machista en el debate público.
La mandataria señaló que atribuir la toma de decisiones a una figura masculina externa invalida la autonomía y capacidad directiva de una mujer en la presidencia.
La declaración clave:“Esta idea de que detrás de la presidenta está gobernando López Obrador, es una idea muy machista”, aseveró.
Con estas declaraciones, la presidenta Sheinbaum busca cerrar el debate sobre la autonomía de su mandato, reafirmando que el liderazgo y la toma de decisiones de la República recaen exclusivamente en su figura institucional.








