El presidente de Estados Unidos, Donald Trump inauguró este martes Alligator Alcatraz, el nuevo centro para migrantes ubicado en Everglades, un parque nacional de Florida que alberga más de 50 especies de reptiles, entre ellos caimanes y cocodrilos.
«¡Buenos días! ¡Vamos a ir a Alligator Alcatraz! Es una versión de la costa este, y debería ser muy emocionante… y luego estaré de vuelta aquí luchando por la factura», dijo emocionado el republicano esta mañana.
Así es Alligator Alcatraz, el nuevo centro migratorio de Trump en Florida rodeado de cocodrilos
Alligator Alcatraz, localizada a unos 70 kilómetros de Miami cuenta con cuatro carpas gigantes que albergarán a los inmigrantes detenidos, una pista de aterrizaje y remolques que se distribuyen en una parte de la extensión de 100 kilómetros cuadrados.
La prisión federal, según un reportero MAGA, cuenta con más de 3 mil camas. No obstante, no hay información que confirme esa cantidad.
Incluso el gobernador de Florida, Ron DeSantis, quien acompañó a Trump en el recorrido de inauguración dijo que pronto estaría “realmente lista” para 3 mil migrantes.
En videos, que han horrorizado a la comunidad en general, se pueden observar filas de literas alineadas dentro de lo que parecen jaulas. Estas camas se ubican dentro de las cuatro carpas gigantes.
«Si alguien escapa, tendrá que caminar 97 kilómetros entre pantanos y bestias», dijo Ron de Santis el pasado 27 de junio.
El centro de detención recrudece la política migratoria de Donald Trump de capturar y deportar masivamente a migrantes ilegales.
La medida ha sido calificada como violatoria por defensores de derechos humanos y ambientalistas, quienes argumentan aspectos de segregación e impacto ambiental. Cabe subrayar que el Alligator Alcatraz está rodeada de manglares y humedales.
Las manifestaciones alcanzaron este martes las inmediaciones de la prisión justo a tiempo para el arribo de Trump.
La consigna que los ambientalistas y locales pronunciaron fue: “ICE, ¡sal de los Everglades!”
“Mantengan al ICE fuera de las tierras sagradas de los nativos” y “No usen la naturaleza como arma contra nuestras comunidades”, fueron algunas frases escritas en las pancartas.











