La historia entre Shakira y la Hacienda española parece estar llegando a su fin, pues después de más de ocho años de una intensa disputa legal, la cantante consiguió una victoria judicial que podría significar el cierre de uno de los casos fiscales más mediáticos de los últimos años: las autoridades españolas deberán devolverle más de 60 millones de euros.
La razón detrás del triunfo de Shakira a la Hacienda
La decisión fue tomada por la Audiencia Nacional de España, en la sala de lo contencioso-administrativo, que determinó que la intérprete de “Hips Don’t Lie” no debía ser considerada residente en España durante 2011, anulando el expediente que la obligó a pagar casi 55 millones de euros.
El punto central del caso giró alrededor de una regla clave para ser considerada residente fiscal, una persona debe permanecer más de 183 días en el país durante ese año. El tribunal concluyó que esto no pudo demostrarse.
Durante el proceso, la defensa de la artista sostuvo que ese año Shakira se encontraba prácticamente recorriendo el mundo con una gira internacional. Según los argumentos presentados, realizó alrededor de 120 conciertos en 37 países por lo que, aseguran, era imposible que hubiera permanecido el tiempo necesario en territorio español.
La cifra que deberá devolverse incluye sanciones previamente pagadas, intereses acumulados e incluso costos derivados al proceso legal. Distintos reportes señalan que el monto supera los 60 millones de euros, convirtiéndose en una de las resoluciones fiscales más llamativas relacionadas con una celebridad internacional.
Tras conocerse la resolución, el equipo legal de la cantante celebró el fallo y aseguró que durante años se mantuvieron retenidos recursos que pertenecían a la artista, y la propia Shakira habló en una nota de prensa que se difundió para diversos medios de comunicación:
“Nunca hubo fraude, y la propia Administración nunca pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto”, se leía en el mensaje. “Después de más de ocho años soportando un señalamiento público brutal, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches enteras sin dormir que terminaron afectando mi salud y al bienestar de mi familia, por fin la Audiencia Nacional ha puesto las cosas en su sitio”, agregó.
Sin embargo, la historia aún no estaría completamente cerrada. La sentencia todavía puede ser recurrida ante instancias superiores, por lo que el caso podría tener un nuevo episodio en tribunales. Además, esta resolución no modifica otros procesos anteriores que involucraron a la cantante, y ejercicios fiscales distintos.











