Carlos Alberto «El Indio Solari», uno de los mayores íconos del rock argentino, falleció este 5 de junio de 2026 en su casa de Parque Leloir, Ituzaingó, provincia de Buenos Aires.
Tenía 77 años y padecía enfermedad de Parkinson desde hace aproximadamente una década, condición que él mismo había hecho pública en 2016.
Según las primeras informaciones oficiales, nada indica otra causa más allá de las complicaciones derivadas de su enfermedad de base.
¿Quién fue el Indio Solari? Biografía y carrera
Nacido el 17 de enero de 1949 en Paraná, Entre Ríos, pero criado en La Plata, Solari se convirtió en una figura mítica del rock nacional junto a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota (Los Redondos), banda que fundó con Skay Beilinson a mediados de los 70.
Discos emblemáticos de Los Redondos:
– Gulp!
– Oktubre
-Un Baión para el Ojo Idiota
-Lobo Suelto, Cordero Atado
-La Mosca y la Sopa
Sus letras poéticas, cargadas de metáforas, crítica social y personajes marginales, marcaron a generaciones enteras.
Tras la disolución de la banda en 2001, inició su carrera solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, editando discos como «El Tesoro de los Inocente», «Porco Rex», «El Perfume de la Tempestad» y «El Ruiseñor, el Amor y la Muerte».
Sus recitales masivos se transformaron en verdaderas peregrinaciones.
El último, en Olavarría 2017, convocó a cientos de miles de personas, aunque terminó empañado por una tragedia.
Su lucha contra el Parkinson y retiro de los escenarios
En marzo de 2016, durante un show en Tandil, el Indio confirmó públicamente que el “señor Parkinson” lo estaba pisando.
La enfermedad lo obligó a alejarse de los escenarios presenciales, aunque siguió creando: publicó libros, arte y material experimental (como «El Mister y los Marsupiales Extintos»).
En 2024 participó como invitado en una canción de Wos.
En febrero de 2026 desmintió rumores de un ACV: solo había realizado chequeos de rutina. Su salud se mantuvo estable hasta su fallecimiento esta mañana.
Legado: un ídolo irrepetible
El Indio Solari no solo fue un músico: fue un fenómeno cultural. Eligió el misterio y la independencia por sobre la exposición mediática, construyendo una relación casi religiosa con su público. Recibió el Doctorado Honoris Causa de la UBA y sus canciones siguen siendo himnos para miles.









