El legendario actor Robert Duvall falleció a los 95 años, confirmó su esposa, Luciana Duvall, en una emotiva publicación en redes sociales.
«Se despidió en paz», familia confirma el fallecimiento de Robert Duvall
Según la declaración familiar publicada este lunes, Duvall “se despidió en paz” en su hogar en Middleburg, Virginia, rodeado de seres queridos el pasado domingo 15 de febrero. Su esposa lo describió no solo como “uno de los más grandes actores de nuestro tiempo”, sino también como su “amado esposo y querido amigo”, recordando su pasión por la actuación, la narración de historias y la vida misma.
«Ayer nos despedimos de mi querido esposo, amigo querido y uno de los más grandes actores de nuestro tiempo. Bob falleció pacíficamente en casa, rodeado de amor y consuelo. Para el mundo, él era un actor ganador del Premio de la Academia, un director, un narrador. Para mí, él era simplemente todo. Su pasión por su arte solo era igualada por su profundo amor por los personajes, una gran comida y por recibir invitados. Para cada uno de sus muchos roles, Bob entregó todo a sus personajes y a la verdad del espíritu humano que representaban. Al hacerlo, nos deja algo duradero e inolvidable a todos nosotros. Gracias por los años de apoyo que le mostraron a Bob y por darnos este tiempo y privacidad para celebrar los recuerdos que deja», escribió en su página de Facebook.
A lo largo de más de seis décadas de carrera, Duvall se convirtió en una figura indispensable del cine estadounidense. Su nombre está ligado a títulos que marcaron generaciones, desde clásicos como El Padrino (The Godfather) y Apocalypse Now, hasta interpretaciones inolvidables en To Kill a Mockingbird y Tender Mercies, por la que ganó el Premio Oscar al Mejor Actor en 1984.
Su versatilidad lo llevó a transitar desde papeles dramáticos intensos, como el del inolvidable teniente coronel Bill Kilgore en Apocalypse Now, hasta personajes entrañables como Tom Hagen en El Padrino. Más de una vez fue nominado al Oscar y cosechó reconocimiento internacional por su compromiso con cada papel.
Además de su trabajo frente a la cámara, Duvall también incursionó en la dirección y en la escritura, demostrando una pasión profunda por el arte cinematográfico.











