La industria musical está de luto, pues este lunes 22 de junio se dio a conocer el lamentable fallecimiento de Clive Davis, uno de los ejecutivos y productores más influyentes en la historia de la música a los 94 años en su residencia en Nueva York, según confirmaron sus familiares.
Aunque no dieron a conocer detalles de su muerte, recientemente había sido hospitalizado por problemas respiratorios, y se estaba recuperando en su hogar. Además, le habían diagnosticado parálisis de Bell en 2021, una infección neurológica.
«Hoy celebramos no solo a una figura imponente cuya influencia cambió la música para siempre, sino también al hombre que guio a nuestra familia con gracia, generosidad y bondad. Lo extrañaremos mucho, lo valoraremos siempre y llevaremos su amor con nosotros por el resto de nuestras vidas», escribió su familia en un comunicado en redes sociales.
Su partida marca el final de una era para la industria discográfica, donde fue responsable de impulsar las carreras de algunas de las voces más importantes de las últimas décadas.
Clive Davis “el hombre del oído de oro”
Conocido como “el hombre del oído de oro”, Davis se ganó una reputación única por su capacidad para detectar talento antes que nadie. A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria ayudó a descubrir, desarrollar y consolidar a artistas que terminaron convirtiéndose en auténticas leyendas de la música. Entre ellos destacan Janis Joplin, Whitney Houston, Bruce Springsteen, Santana, Aerosmith, Aretha Franklin y Alicia Keys, entre muchos otros.
Nacido en Brooklyn en 1932, Davis estudió Derecho en la Universidad de Harvard antes de dar el salto al mundo de la música. Su carrera despegó en Columbia Records, donde llegó a ocupar la presidencia de la compañía en la década de los años 60. Durante ese periodo firmó a la banda Big Brother and the Holding Company, agrupación liderada por Janis Joplin, una de las artistas más emblemáticas de la contracultura estadounidense.
Sin embargo, uno de sus mayores aciertos llegaría años después con la creación de Arista Records. Fue ahí donde apostó por una joven Whitney Houston, a quien ayudó a convertiste en una de las cantantes más exitosas y premiadas de todos los tiempos. La relación profesional entre ambos se mantuvo durante décadas y fue clave para construir su carrera.
A lo largo de su vida recibió cinco premios Grammy y fue incluido en el Salón de la Fama del Rock and Roll como una figura no intérprete, un reconocimiento reservado para quienes han transformado la industria desde detrás de los escenarios.











