La séptima entrega de la franquicia Scream no sólo ha reiniciado la pesadilla de Ghostface, sino que también ha desatado una serie de consecuencias tras el despido de Melissa Barrera.
Lo que parecía un lanzamiento más en la saga de horror más querida de Hollywood se convirtió en un efecto dominó de problemas detrás de cámaras que han tenido impacto en su producción, su estrategia de marketing y la percepción de los fanáticos.
Las consecuencias de despedir a Melissa Barrera de Scream 7
En noviembre de 2023, Melissa Barrera, estrella de las dos entregas anteriores, fue despedida de Scream 7 tras compartir en redes sociales mensajes sobre el conflicto entre Israel y Palestina que el estudio calificó como incompatibles con sus políticas. Esta decisión generó una fuerte reacción en redes y medios, incluyendo llamados a boicotear la película por parte de sectores de fans que vieron en su salida un acto de censura.
Melissa Barrera: la actriz regiomontana que conquistó Hollywood y alzó la voz por Palestina
Un día después del anuncio del despido de Barrera, Jenna Ortega, quien interpretaba a Tara Carpenter, confirmó que no regresaría para Scream 7. Aunque inicialmente se dijo que su salida se debía a conflictos de agenda, la actriz misma indicó más adelante que la turbulencia en el proyecto y la partida de miembros clave del equipo influyeron en su decisión.
Tras la salida de ambas, según reportes de medios como Variety, el estudio Spyglass Media destinó aproximadamente 500 000 dólares a reescribir el guion de Scream 7. Esta cifra incluye los honorarios pagados a los nuevos guionistas traídos para reestructurar la historia que estaba pensada en ellas, pues recordemos que al finalizar Scream 6, aparece Sam Carpenter (Barrera) sosteniendo la icónica máscara del “Ghostface”, dando a entender que sería ella la siguiente asesina.
Aunque medio millón de dólares podría parecer una suma modesta en el contexto de grandes producciones hollywoodenses, donde los presupuestos pueden superar fácilmente los 40 millones de dólares, este gasto fue necesario para que Scream 7 pudiera seguir adelante sin las protagonistas planeadas inicialmente.
El efecto dominó: el costo por traer de regreso a la icónica “Sidney Prescott”
La salida de Ortega supone otro golpe económico: su presencia había sido un factor importante en el éxito de Scream VI, que logró fuertes números en taquilla en 2023, y perder a una figura popular entre el público joven puede rebajar la expectativa de ingresos y la cobertura mediática positiva.
Para contrarrestar parte del impacto, los estudios optaron por resucitar la presencia de la icónica Sidney Prescott, interpretada por Neve Campbell. Esto no ha sido barato: reportes recientes indican que recibió un salario de unos 7 millones de dólares para volver al proyecto como una forma de reenganchar a viejos y nuevos fans. lo cual, junto con otros cambios creativos, aumentó aún más el coste total de la producción.











