La artista, escritora y cineasta franco-iraní Marjane Satrapi falleció el pasado 3 de junio a los 56 años de edad, pero la noticia fue confirmada este jueves.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el gobierno francés a través de un comunicado de la oficina del presidente Emmanuel Macron, señaló que su trabajo dejó una huella en millones de lectores y espectadores alrededor del mundo.
«Su muerte supone la pérdida de una figura clave de la cultura francesa y de una artista amante de la libertad cuya obra transmitía un mensaje universal y le valió un inmenso reconocimiento internacional».
Aunque aún no se han dado a conocer detalles completos sobre las circunstancias de su muerte, familiares indicaron al medio francés AFP que su fallecimiento ocurrió poco más de un año después de la pérdida de su esposo, el productor sueco Mattias Ripa.
“Marjane Satrapi falleció de tristeza poco más de un año después de la muerte de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”.
Persepolis, la novela gráfica que lanzó al estrellato a Marjane Satrapi
Satrapi alcanzó reconocimiento mundial gracias a Persepolis, la novela gráfica autobiográfica en la que relató su infancia en Irán durante la Revolución Islámica y su posterior vida en Europa. La obra se convirtió en un fenómeno editorial y fue adaptada al cine de animación en 2007, película que recibió el Premio del Jurado en el Festival de Cannes y obtuvo una nominación al Oscar.
Nacida en la ciudad de Rasht en 1969, Satrapi emigró a Europa siendo adolescente y posteriormente se estableció en Francia, donde desarrolló una carrera artística que combinó la ilustración, el cine y la defensa de los derechos humanos. A lo largo de su trayectoria se distinguió por abordar temas como la libertad, la identidad cultural, los derechos de las mujeres y la crítica a los regímenes autoritarios.
Además de Persépolis, dejó huella con obras como Chicken with Plums y proyectos recientes como Woman, Life, Freedom, publicado tras las protestas desencadenadas por la muerte de Mahsa Amini. También dirigió películas como Radioactive, ampliando su influencia más allá del mundo del cómic.











