La icónica figura del heavy metal, Ozzy Osbourne, falleció el pasado 22 de julio de 2025 a los 76 años, y hoy se ha dado a conocer que se ha presentado un certificado de defunción en un registro de Londres que confirma que el “príncipe de las tinieblas” murió de un infarto.
Ozzy Osbourne murió por un infarto según su certificado de defunción
El documento fue tramitado por su hija Aimée Osbourne en una oficina del distrito de Hillingdon, al noroeste de la ciudad. Según diarios como The New York Times y The Sun, el documento clasifica la muerte bajo términos médicos precisos: “paro cardíaco fuera del hospital” y “infarto agudo de miocardio” como causas primarias.
En el certificado de defunción también enumera enfermedad de las arterias coronarias y Parkinson con disfunción autonómica, ambas consideradas causas conjuntas que completan el cuadro clínico de dolencias que presentaba Ozzy.
Osbourne, cuyo apodo de “Príncipe de las Tinieblas” marcó su legado en el heavy metal, había luchado años contra el Parkinson, diagnosticado públicamente en 2020, además de padecer enfermedad coronaria.
A pesar de ello, ofreció un emotivo concierto final con Black Sabbath el 5 de julio de 2025 en el estadio Villa Park de Birmingham, presentado como gira de despedida y reuniendo a miles de seguidores.
Dos semanas más tarde, se produjo su muerte, declarada oficialmente después de haberse enviado una ambulancia aérea desde su residencia cerca de Chalfont St. Giles al Hospital Harefield, donde intentaron reanimarlo sin éxito.
La familia notificó su fallecimiento mediante un comunicado en el que pedían respeto y privacidad, indicando que Ozzy murió rodeado de sus seres queridos.
Posteriormente, el 30 de julio se celebró una procesión fúnebre pública en Birmingham, seguida por una ceremonia privada con la presencia de íntimos del entorno musical, incluidos varios compañeros de Black Sabbath, Marilyn Manson, Corey Taylor y otras figuras del rock.











