Drones armados con explosivos caseros atacaron la noche de este miércoles la Unidad Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Playas de Tijuana, dejando daños materiales en seis vehículos pero sin víctimas humanas.
Las autoridades calificaron el incidente como acto de terrorismo, el primero de su tipo en Baja California, y lo vincularon al crimen organizado tras más de 2 mil cateos realizados este año.
La fiscal general de Baja California, María Elena Andrade Ramírez, condenó enérgicamente los hechos y aseguró que el trabajo de investigación no se detendrá.
Dijo que estos ataques —que se suman a los ocurridos recientemente en Ensenada y en la Unidad de Robo de Vehículos de Tijuana— son una reacción ante los resultados obtenidos durante su gestión, como la captura de líderes delictivos y generadores de violencia.
“No nos van a amedrentar. La instrucción es clara: seguir con las investigaciones con objetividad y firmeza para hacer que quienes cometen delitos enfrenten las consecuencias de sus actos”, afirmó Andrade Ramírez.
Cronología del ataque: minuto a minuto
A las 19:06 horas, tres drones comerciales modificados sobrevolaron a menos de tres metros de altura el patio de la FGE, ubicada en Avenida El Picacho.
En sincronía perfecta, soltaron botellas de plástico rellenas de pólvora, clavos, balines, fragmentos metálicos y canicas, que detonaron al impacto.
– Daños: Seis vehículos calcinados o perforados por esquirlas (cuatro particulares y dos oficiales).
– Sin heridos: Los explosivos cayeron en área abierta; el personal se resguardó de inmediato.
– Respuesta: Agentes dispararon contra un cuarto dron avistado, pero este escapó.
Videos de cámaras de seguridad captaron las detonaciones, que se viralizaron en redes.
Escalada tecnológica del crimen organizado
La fiscal Andrade reveló que el atentado responde a la intensificación de operativos: desde enero, la FGE ha realizado 2,000 cateos, desmantelado 50 células de secuestro y detenido a 150 extorsionadores.
Posible móvil: Un arresto clave el 13 de octubre de un líder extorsionista en Playas de Tijuana.
Este ataque sigue a tres agresiones con armas de fuego contra autoridades en Tijuana y Ensenada en septiembre.











