Durante la 68ª edición de los Premios Grammy, México brilló gracias a Gabriela Ortiz, compositora y académica de la UNAM nacida en Ciudad de México, pues se llevó tres gramófonos, un impactante logro para una creadora mexicana en esta ceremonia.
Gabriela Ortiz fue galardonada en tres categorías ligadas a la música clásica contemporánea: Mejor interpretación coral y Mejor compendio clásico, ambos por el álbum Yanga, así como Mejor composición clásica contemporánea por su obra Ortiz: Dzonot.
Yanga es una obra ambiciosa que mezcla coro, orquesta y sonidos inspirados en raíces africanas y mexicanas, mientras que Dzonot, una pieza para violonchelo y orquesta destaca por su fuerza emocional y su lenguaje moderno.
De México para el mundo: conoce a la ganadora de tres Grammy Gabriela Ortiz
Gabriela Ortiz nació el 20 de diciembre de 1964 en la Ciudad de México, en una familia con fuerte relación con la música, lo que sembró su interés desde muy joven. Estudió composición primero en México, formándose con maestros como Federico Ibarra y Mario Lavista, y más adelante continuó su preparación en Europa, incluyendo etapas en instituciones como The Guildhall School of Music and Drama en Londres.
A lo largo de su carrera, Ortiz ha construido un repertorio diverso: su obra abarca música orquestal, instrumental, coral, además de piezas para danza, teatro y cine. Su estilo se distingue por la fusión de tradiciones sonoras mexicanas con la vanguardia contemporánea, creando un puente entre lo local y lo universal.
Además de ser compositora, Ortiz es profesora de composición en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde ha influido en varias generaciones de músicos. Su carrera también ha estado marcada por residencias con orquestas y centros musicales de renombre internacional, como la Filarmónica de Los Ángeles dirigida por Gustavo Dudamel, quienes han interpretado Yanga y otras piezas suyas.
Ortiz ya había sido reconocida previamente en los Latin Grammy 2025, donde ganó en la categoría de Mejor Obra/Composición Clásica Contemporánea por Revolución diamantina.











