A 11 años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, normalistas y padres de familia protagonizaron una intensa protesta frente al Campo Militar 1-A, ubicado en Avenida Conscripto, Ciudad de México.
Los manifestantes, que llegaron en una veintena de camiones, derribaron la puerta principal, lanzaron cohetones, realizaron pintas con mensajes como «Hasta encontrar la verdad y justicia» y «Ayotzinapa vive», y vandalizaron las instalaciones como parte de su jornada de lucha para exigir justicia.
Durante el mitin, un grupo de estudiantes intentó derribar la entrada con un camión y, al no lograrlo, colocaron explosivos caseros en la unidad para incendiarla. Bomberos y un tanque del Ejército con agua sofocaron el fuego, sin que se reportaran lesionados.
Exigen avances en la investigación
Isidoro Vicario Aguilar, representante legal de los padres, demandó que se mantenga la línea de investigación sobre el involucramiento del Ejército Mexicano, criticando la opacidad de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) por no entregar 800 folios clave.
«Mientras no tengamos información, seguiremos señalando al Ejército», afirmó.
Por su parte, Melitón Ortega, padre de uno de los desaparecidos, expresó su frustración ante la falta de avances tras reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum. «Dijeron que darían líneas de investigación, pero no hemos recibido nada; todo está en reserva», lamentó.










