Las identidades de las nueve personas que murieron en el accidente de un avión privado ocurrido el domingo 1 de noviembre en Florida comenzaron a darse a conocer, y entre las víctimas se encuentra una familia de Texas, incluidos dos niños pequeños, así como dos mujeres que viajaban con ellos y los integrantes de la tripulación.
La aeronave era un Learjet 60 que había despegado de Austin, Texas, con destino a North Eleuthera, en Bahamas. Sin embargo, durante el trayecto se precipitó y terminó estrellándose en una zona residencial del condado de Palm Beach.
¿Quiénes eran las víctimas del accidente del avión privado en Florida?
Entre las personas fallecidas fueron identificados el empresario tecnológico Adam Robinson, de 45 años; su esposa, Helen Sharp, de 40, y sus dos hijos: Emma, de cuatro años, y Charlie, de apenas dos.
La familia viajaba acompañada por dos amigas cercanas, identificadas como Rachael Reed y Charmi Fehr, además de Anita Maria Apellido Cetina, quien trabajaba como niñera de los pequeños.
La noticia fue confirmada mediante un mensaje compartido por los familiares de los pasajeros, quienes expresaron su dolor por la pérdida y recordaron con cariño a las víctimas. También agradecieron el trabajo de los equipos de emergencia y solicitaron privacidad durante este difícil momento.
En cuanto a la tripulación, también se confirmó la identidad de los dos pilotos que se encontraban al mando de la aeronave.
Uno de ellos era Jeff Gregory, de 55 años, quien se desempeñaba como piloto principal. La segunda integrante era Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, quien trabajaba como copiloto.
La joven había conseguido su licencia de piloto a los 17 años, cuando todavía cursaba la preparatoria, y desde entonces buscaba desarrollar una carrera profesional en la aviación. Su madre confirmó su fallecimiento y recordó la pasión que tenía por volar desde pequeña.
¿Qué provocó el accidente del avión en Florida?
El accidente ocurrió cuando el Learjet 60 cubría la ruta entre Austin, Texas, y Bahamas. La aeronave terminó impactándose cerca de una zona residencial de Greenacres, en el condado de Palm Beach, durante la jornada del domingo.
De acuerdo con los primeros reportes, antes del impacto los pilotos habían informado sobre condiciones complicadas durante el vuelo, entre ellas turbulencia y acumulación de hielo en la aeronave. También solicitaron modificar su altitud en busca de condiciones más favorables.
La emergencia terminó con el desplome del avión, que provocó una fuerte explosión y dejó importantes daños en el lugar del impacto. Aunque las nueve personas que viajaban a bordo murieron, también se reportó que un hombre que se encontraba cerca del sitio sufrió una lesión en una pierna.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB, por sus siglas en inglés) inició las investigaciones para determinar qué ocurrió durante los últimos minutos del vuelo.









