Cada 8 de marzo, miles de mujeres salen a las calles en distintas ciudades de México para participar en las marchas del Día Internacional de la Mujer. Lo que hoy se conoce como el 8M es una jornada de memoria, protesta y reflexión que resume más de un siglo de lucha por los derechos de las mujeres: desde el sufragio femenino hasta las exigencias actuales de seguridad y justicia.
Los primeros pasos: el derecho a participar
La lucha feminista en México tiene raíces profundas que se remontan a principios del siglo XX, cuando activistas y organizaciones comenzaron a exigir igualdad política, educativa y laboral. Entre las demandas más importantes estaba el derecho al voto, una conquista que finalmente se logró en 1953, cuando se reformó la Constitución para permitir que las mujeres votaran y fueran elegidas para cargos públicos.
Este logro marcó un punto de inflexión en la historia del país. Sin embargo, el sufragio no fue el final del camino. A partir de ese momento, el movimiento feminista empezó a ampliar sus demandas hacia otros ámbitos, como el acceso a la educación superior, la igualdad laboral y la eliminación de la discriminación.
La consolidación del 8M en México
Aunque el Día Internacional de la Mujer fue reconocido oficialmente por la ONU en 1975, México ya había comenzado a conmemorar esta fecha desde décadas antes. Con el paso del tiempo, el 8 de marzo se convirtió en una oportunidad para visibilizar las problemáticas que enfrentan las mujeres y para exigir políticas públicas que garanticen igualdad y respeto a sus derechos.
Durante las décadas de 1970 y 1980 surgieron colectivos, publicaciones y movimientos que impulsaron el debate feminista en el país, ampliando la agenda hacia temas como la autonomía, la participación política y los derechos reproductivos.
En los últimos años, el significado del 8M en México ha evolucionado. Las marchas actuales no solo recuerdan los avances logrados, sino que también denuncian problemas persistentes como la violencia de género, los feminicidios y la desaparición de mujeres.
Las movilizaciones reúnen a miles de participantes que buscan visibilizar estas problemáticas y exigir respuestas de las autoridades. En muchas de estas manifestaciones se escuchan consignas que reclaman justicia para las víctimas y mejores condiciones de seguridad para las mujeres en todo el país.
Una lucha que continúa
Hoy, el 8M en México se ha transformado en una de las movilizaciones sociales más importantes del país. Para muchas mujeres, esta fecha no es una celebración, sino una jornada para recordar los logros del movimiento feminista y, al mismo tiempo, señalar los retos que aún persisten.











