¿Un cementerio de concreto en pleno santuario natural?
Así describen los vecinos de Montemorelos la transformación que sufre «La Cáscara», un paraíso campestre al pie de la Sierra Madre Oriental, rodeado de árboles frondosos y cañadas vírgenes.
Durante los últimos meses, camiones están descargado toneladas de escombro de construcción en una cañada, creando montañas de residuos que sepultan el paisaje original.
En un recorrido realizado por RexNews comprobó esta práctica.
Los habitantes locales advierten que no se trata solo de un problema estético, sino que la obstrucción de los cauces naturales representa una bomba de tiempo, recordando las inundaciones y desastres ocurridos en Nuevo León cuando el agua no encuentra por dónde correr.
Testimonios recopilados en la zona confirman que los vehículos pesados llegan de manera sistemática, sin supervisión ni permisos visibles.
Lo más alarmante: este depósito no aparece en la lista oficial de escombreras autorizadas por la Secretaría de Medio Ambiente estatal.
Fuentes consultadas en la dependencia confirman que no hay registro de la actividad, lo que configura un delito ambiental flagrante a plena luz del día.
Riesgos inminentes y el silencio de las autoridades
La Cáscara, un refugio natural apreciado por excursionistas y familias, enfrenta ahora una amenaza directa.
Los escombros no solo alteran la biodiversidad local, sino que bloquean drenajes naturales, elevando el riesgo de crecidas en temporada de lluvias.
«Esto podría repetirse como en las inundaciones pasadas de la región metropolitana», señalan expertos en gestión hídrica consultados.
Hasta el momento, ni las autoridades municipales de Montemorelos ni la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León han emitido pronunciamientos públicos sobre el caso.
La proliferación de escombreras ilegales en la zona metropolitana de Monterrey ha convertido áreas como esta en blancos fáciles para el vertido indiscriminado de residuos.











