La administración del presidente Donald Trump está ejerciendo una presión creciente sobre el gobierno mexicano para que autorice la participación directa de fuerzas estadounidenses —incluyendo comandos de Operaciones Especiales y agentes de la CIA— en operaciones conjuntas dentro de territorio nacional con el objetivo de desmantelar laboratorios de fentanilo operados por cárteles del narcotráfico.
Así lo revela un reportaje publicado este jueves por The New York Times, titulado «The U.S. Is Pressing Mexico to Allow U.S. Forces to Fight Cartels», basado en testimonios de funcionarios estadounidenses que hablaron bajo condición de anonimato debido a la delicadeza del tema diplomático y militar.
La propuesta: apoyo en redadas, pero con soberanía mexicana en juego
De acuerdo con las fuentes citadas por el diario neoyorquino, Washington busca que tropas de Operaciones Especiales (Special Operations troops) o personal de la CIA acompañen a soldados mexicanos en redadas contra laboratorios clandestinos de fentanilo.
El rol estadounidense sería de apoyo: proporcionar inteligencia en tiempo real, asesoramiento táctico y vigilancia, mientras las fuerzas armadas mexicanas mantendrían el mando operativo.
Esta idea no es nueva. Ya se planteó al inicio de 2025 durante el segundo mandato de Trump, pero fue pausada temporalmente. Ahora ha cobrado nueva fuerza tras la espectacular captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses, un hecho que —según analistas— ha envalentonado a la Casa Blanca para extender su estrategia de «mano dura» contra el narcotráfico en la región.
El Pentágono, consultado por el NYT, respondió con una declaración contundente: “Está listo para ejecutar las órdenes del comandante en jefe en cualquier momento y en cualquier lugar”.
La respuesta firme de México: “No es necesario”
La presidenta Claudia Sheinbaum ha rechazado de manera categórica cualquier presencia de tropas extranjeras en suelo mexicano, insistiendo en que la cooperación bilateral debe respetar estrictamente la soberanía nacional.
En una conferencia de prensa reciente, tras una llamada telefónica con Trump, Sheinbaum declaró: “Trump generalmente insiste en la participación de fuerzas de Estados Unidos, pero siempre decimos que no es necesario”.
La mandataria propuso en su lugar ampliar el intercambio de inteligencia y el rol de asesores estadounidenses en centros de mando militares mexicanos, sin que ello implique operaciones en campo por parte de personal foráneo.
México ha intensificado sus propias acciones contra el narcotráfico, incluyendo el despliegue masivo de fuerzas en estados clave como Sinaloa, donde opera el Cártel de Sinaloa, considerado el principal productor y distribuidor mundial de fentanilo.
Contexto: fentanilo como “arma de destrucción masiva”
El fentanilo sigue siendo la principal causa de muertes por sobredosis en Estados Unidos, con decenas de miles de fallecimientos anuales.
En 2025, la Casa Blanca clasificó la droga como “arma de destrucción masiva” y designó a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que facilita medidas más agresivas.
Desde la era Biden, la CIA ya realiza vuelos encubiertos con drones sobre territorio mexicano para identificar laboratorios y rastrear precursores químicos que llegan a puertos.
Esta operación se ha ampliado bajo Trump, y la inteligencia obtenida se comparte con unidades militares mexicanas, muchas de ellas capacitadas por fuerzas especiales estadounidenses.











